El Águilas FC deberá disputar sus tres próximos compromisos sin público en El Rubial y ha sido sancionado con una multa de 8.000 euros por los incidentes del pasado fin de semana ante el UCAM Murcia CF, unos hechos que han sido considerados como graves por el órgano disciplinario.

El Juez Disciplinario Único de la Real Federación Española de Fútbol ha impuesto una dura sanción al Águilas FC tras los graves incidentes ocurridos en el encuentro ante el UCAM Murcia CF, disputado el pasado 22 de marzo. El organismo federativo ha resuelto castigar al club murciano con tres partidos a puerta cerrada y una multa de 8.000 euros, desestimando íntegramente las alegaciones presentadas por la entidad aguileña.
La resolución se fundamenta en los hechos recogidos en el acta arbitral, que goza de presunción de veracidad según el Código Disciplinario. En ella se detallan incidentes de notable gravedad tanto durante como después del partido, especialmente protagonizados por el público local.
Durante el encuentro, en el minuto 15 y tras un gol del conjunto visitante, se produjo el lanzamiento de objetos desde la grada , concretamente una botella con líquido, una moneda y una lata, lo que obligó a detener el partido durante tres minutos. Aunque no hubo impacto sobre personas, estos hechos han sido considerados infracción grave conforme al artículo 107 del Código Disciplinario.
Sin embargo, el grueso de la sanción responde a lo sucedido tras el pitido final. Según el acta, varios individuos accedieron a la zona de vestuarios, increparon gravemente al equipo arbitral e incluso profirieron amenazas de extrema gravedad como “os vamos a apuñalar”, además de golpear violentamente las puertas. La situación obligó a la intervención de la Guardia Civil para garantizar la seguridad de los colegiados.
El órgano disciplinario entiende que estos hechos constituyen una infracción muy grave del artículo 76.1, al considerar que el club no garantizó el correcto desarrollo del espectáculo ni la seguridad de los participantes. En este sentido, la resolución subraya que las imágenes aportadas por el propio Águilas “no hacen más que corroborar” la existencia de un tumulto en la zona de vestuarios pese a la presencia policial.
El Águilas FC, en su defensa, trató de minimizar los incidentes alegando la ausencia de daños materiales y la rápida intervención de las fuerzas de seguridad. Asimismo, cuestionó la identificación de los responsables en algunos de los hechos y aportó pruebas audiovisuales para intentar desacreditar el contenido del acta arbitral.
No obstante, el Juez Disciplinario rechaza estos argumentos al considerar que no se aporta prueba concluyente que desvirtúe la versión arbitral, recordando que solo un “error material manifiesto” permitiría modificarla. Además, incide en la “repercusión social” de lo sucedido y en el riesgo generado para la integridad del equipo arbitral como factores determinantes para fijar la sanción.
Cabe destacar que las posibles responsabilidades individuales del entrenador del Águilas, Adrián Hernández, y de otras figuras del club no han sido resueltas en este expediente. El órgano disciplinario ha anunciado la apertura de un procedimiento extraordinario independiente debido a la “singular gravedad” de los hechos atribuidos.
Con esta decisión, el Águilas deberá disputar sin público sus tres próximos encuentros como local, en una medida que busca sancionar y prevenir comportamientos de esta índole en el fútbol nacional.
La sanción a Adrián Hernández aún no es definitiva
Por otra parte, el técnico del Águilas FC, Adrián Hernández, ha sido sancionado con un partido de suspensión por “abandonar el área técnica con el ánimo de confrontación” durante el encuentro ante el UCAM Murcia CF. Sin embargo, la medida tiene carácter cautelar, por lo que su situación disciplinaria podría agravarse en los próximos días.
Esta primera sanción responde únicamente a una de las conductas reflejadas en el acta arbitral del derbi murciano disputado en El Rubial. En concreto, el Juez Disciplinario Único de la Real Federación Española de Fútbol ha aplicado una sanción mínima a la espera de que se resuelva el expediente principal, que analiza hechos de mayor gravedad.
Y es que el colegiado también recogió en el acta una presunta agresión del técnico a uno de sus asistentes, asegurando que le propinó una patada por la espalda cuando se dirigían al túnel de vestuarios. Este hecho, de confirmarse, podría encajar en infracciones de carácter grave o muy grave, con sanciones considerablemente superiores tanto en número de partidos como en posibles consecuencias adicionales.
En este sentido, el propio órgano disciplinario ha optado por separar la tramitación de los hechos más graves en un expediente extraordinario, dada su “repercusión social” y la necesidad de analizar con mayor profundidad las pruebas y alegaciones presentadas por el club.
El Águilas FC ha defendido la inocencia de su entrenador, llegando a aportar documentación y testimonios que cuestionan la identificación del autor de la agresión. No obstante, la RFEF mantiene abierta la investigación y será en los próximos días cuando se conozca una resolución definitiva sobre este asunto.

Fotos: Águilas FC



