El técnico del filial albiazul se mostró satisfecho tras haber certificado la permanencia en Tercera Federación. Jesús Ortiz reconoció que hubo más sufrimiento de la cuenta, destacó el esfuerzo del cuerpo técnico y aseguró que el equipo llevaba jugando finales desde hacía varias jornadas.
El Atlético Onubense seguirá un año más en Tercera Federación. El filial recreativista consiguió una agónica victoria ante el Chiclana (2-1) en la última jornada liguera del grupo X gracias a un tanto de Pablo Évora en el tramo final, un desenlace que desató la euforia en la Ciudad Deportiva y permitió al conjunto dirigido por Jesús Ortiz sellar una permanencia muy sufrida.
El preparador del filial, en declaraciones recogidas por recre.org, reconoció tras el encuentro que el equipo pasó por “más sufrimiento de la cuenta” en un choque que esperaba resolver con mayor tranquilidad: “Hoy estábamos confiados realmente en que el partido, si hacíamos las cosas bien, podíamos resolverlo antes”, explicó el entrenador, que destacó el buen inicio de su equipo y las ocasiones desaprovechadas en los primeros minutos.
Lamentó que la falta de acierto permitiera crecer al rival dentro del encuentro: “No conviertes en gol, el otro equipo se va haciendo en el campo, se van igualando las fuerzas y te va haciendo también sus ocasiones”, señaló. El preparador recreativista resumió el desarrollo del duelo como una auténtica montaña rusa emocional: “Haces un gol, crees que lo tienes hecho y de repente te encuentras con otro gol en contra, otra dosis de sufrimiento”. Sin embargo, el desenlace terminó siendo el deseado: “Como en las buenas películas, ha habido un final feliz”.
El entrenador también valoró a nivel personal una permanencia conseguida después de asumir el cargo en un momento delicado para el filial: “Agradecer al club esa apuesta por mí, que fue una sorpresa para mí el primero”, comentó.
No obstante, quiso repartir el mérito entre todos los integrantes del cuerpo técnico y las personas que apostaron por el cambio de rumbo en el banquillo: “Hay mucha gente muy responsable de que el equipo haya conseguido el objetivo de permanecer”, afirmó, destacando especialmente el trabajo junto a su ayudante Juanma: “Hemos estado los dos mano a mano, echando más horas que el día tiene”.
Ortiz confesó además el desgaste acumulado durante las últimas semanas de competición: “He tenido más de un mes largo de mucha tensión y mucha presión”, reconoció el técnico, que ahora espera “recoger esos frutos y disfrutar” tras alcanzar el objetivo de la salvación.
Cuestionado por su futuro, el entrenador no quiso pronunciarse sobre la próxima temporada y aseguró que toda su atención estaba centrada únicamente en conseguir la permanencia: “No tenía otro pensamiento que ir partido a partido, entrenamiento a entrenamiento”, explicó. De hecho, recordó que el equipo llevaba varias jornadas afrontando auténticas finales: “Todos decían que hoy era la final, pero la final la llevamos jugando desde hace cuatro partidos”, indicó.

Jesús Ortiz también puso en valor la dificultad del reto asumido al llegar a un vestuario joven y con un calendario especialmente exigente. El técnico recordó encuentros clave como el disputado ante Dos Hermanas, “el equipo más en forma de la categoría”, o el empate logrado en Utrera, un punto que con el paso de las jornadas terminó adquiriendo un enorme valor en la pelea por la salvación.
Fotos: Iván Vargas



