El Recreativo encara una semana clave en los despachos con David Alfonso y Pepe Mena pendientes de resolver su futuro, mientras la marcha de Paolo Romero se enfría. Luci Martín mantiene claros los perfiles a reforzar, pero el club prioriza dar bajas y después reforzar.
El Recreativo de Huelva entra en una semana que puede marcar buena parte de su planificación de cara al inicio de la competición. Mientras el equipo de Jesús Galván afronta dos nuevos amistosos para seguir elevando el nivel competitivo, los despachos del Nuevo Colombino concentran buena parte de la actividad de una dirección deportiva que todavía tiene varios asuntos pendientes de resolver.
El mercado albiazul atraviesa ahora mismo un punto muerto relativo: las necesidades están identificadas, los perfiles que se buscan también, pero las operaciones no terminan de avanzar al ritmo que podría esperarse cuando quedan únicamente 22 días para el cierre del mercado y menos de un mes para el comienzo de la competición en Segunda Federación.
La prioridad más inmediata pasa por las salidas: la dirección deportiva encabezada por Luci Martín tiene determinadas varias decisiones y trabaja para encontrar una solución para futbolistas que no entran en los planes definitivos del proyecto. Entre los nombres señalados aparecen David Alfonso y Pepe Mena, aunque no se descarta que pueda producirse alguna salida adicional antes del cierre de la ventana.
Los dos futbolistas tienen contrato en vigor, por lo que el club debe llegar a un acuerdo con ambos para poder rescindir el contrato. Una circunstancia que siempre dificulta la salida, pues, en caso de que no reciba una oferta que considere oportuna, se ceñirá al contrato pactado.
La salida de Paolo Romero, se enfría
Uno de los asuntos que más atención está generando es el de Paolo Romero. La presencia del chucenero en el Trofeo de la Bella, donde además disputó minutos, supone una señal de que su salida todavía no está completamente encarrilada.
Más allá de que un futbolista pueda participar en un amistoso mientras se resuelve su futuro, el contexto también resulta significativo: cuando una operación está prácticamente cerrada, es habitual que las partes extremen las precauciones para evitar cualquier contratiempo físico que pueda comprometer el acuerdo. En este caso, Paolo no solo estuvo disponible, sino que participó sobre un terreno de juego que no presentaba las mejores condiciones.
Por ello, su participación invita a pensar que la operación todavía necesita pasos para quedar definitivamente cerrada o, al menos, que el Recreativo no considera que el desenlace sea inminente.
Y esa cuestión es importante para el siguiente movimiento del club. Las salidas no son únicamente una cuestión deportiva, sino también una pieza necesaria para terminar de configurar una plantilla que todavía debe incorporar algún refuerzo.
Luci Martín con las ideas claras para terminar de confeccionar el plantel
En el apartado de llegadas, el Recreativo no trabaja a ciega: la dirección deportiva tiene identificadas las posiciones que considera necesarias de mejora y el propio Luci Martín dejó una declaración que resume la hoja de ruta del club: «Tenemos claro el perfil que queremos».
La zona del centrocampo aparece como una de las posiciones en las que el Recre podría realizar un movimiento. Al inicio del mercado, Lulo Dasilva, ex futbolista del Sevilla Atlético, estuvo en el radar del Decano. La idea pasa por incorporar un futbolista diferente, capaz de acompañar a Juan Antonio Segura, uno de los jugadores que está ganando peso dentro de los planes de Jesús Galván, pero también de ofrecer una alternativa cuando el técnico necesite modificar el dibujo o las características del centro del campo, e incluso acompañar al almeriense en la zona defensiva del mediocampo.
La otra demarcación que apunta a ser reforzada es la delantera: el Recreativo busca un atacante con características concretas, especialmente capacidad para atacar los espacios, generar profundidad y marcar diferencias en los últimos metros.
No se trata, por tanto, de incorporar por incorporar. El club maneja varias opciones y estudia diferentes posibilidades, pero la estrategia pasa por esperar el momento adecuado antes de tomar la decisión, teniendo en cuenta lo que pueda presentar el equipo durante la pretemporada.
El tiempo empieza a apretar: tres semanas para el cierre de mercado
El problema es que esa cautela tiene ahora un límite marcado por el calendario: al Recreativo le quedan 22 días de mercado y menos de un mes para comenzar la competición. Eso reduce progresivamente el margen de maniobra de una plantilla que todavía debe terminar de definirse.
La dirección deportiva parece tener claro que no quiere precipitarse y que prefiere esperar para encontrar los perfiles que realmente encajen en el proyecto. Sin embargo, cada día que pasa también supone menos tiempo para que los nuevos futbolistas se incorporen, conozcan las ideas de Jesús Galván y puedan adaptarse a los mecanismos que el técnico sevillano pretende implantar.
Ahí reside actualmente el principal interrogante del mercado albiazul: el Recreativo sabe qué quiere, pero todavía necesita que las operaciones se desbloqueen.
Los próximos días, con dos amistosos por delante y una nueva semana de trabajo en la Ciudad Deportiva Francisco Mendoza, servirán también para comprobar qué posiciones necesitan una respuesta más urgente. Mientras tanto, Luci Martín y su equipo continúan trabajando para que el mercado no termine convirtiéndose en una carrera a contrarreloj cuando llegue la hora de competir por los puntos.



