El director deportivo defiende que los jóvenes necesitan minutos para crecer y admite que el club tendrá que tomar decisiones con algunos sub-23 si no pueden tener protagonismo en el primer equipo. Juan Almeida y Pablo Évora aparecen en ese escenario, mientras el Recreativo busca la mejor solución para su progresión.
La planificación del nuevo Recreativo de Huelva no solo pasa por cerrar una plantilla competitiva para intentar luchar por el ascenso. La gestión de las fichas sub-23 se ha convertido también en uno de los asuntos que el club debe resolver durante las próximas semanas, especialmente cuando varios de los jóvenes que la pasada temporada tenían la posibilidad de competir con el Atlético Onubense han pasado a estar vinculados al primer equipo.
Luci Martín abordó esta cuestión durante su comparecencia y dejó clara cuál es su filosofía con los futbolistas jóvenes: «Con los jóvenes lo que queremos y lo que yo pienso, no está equivocado, es que tienen que jugar, tienen que tener minutos». Una declaración que sirve para entender las decisiones que la dirección deportiva deberá tomar antes del cierre del mercado.
Uno de los nombres que apareció sobre la mesa fue el de Juan Almeida. Ante las informaciones que apuntaban a que el canterano podría tener pocas oportunidades con el primer equipo y debería valorar una posible salida, Luci negó que el club le haya comunicado directamente esa situación: «Nosotros no hemos comunicado nada, es información al final que os llega a vosotros», respondió.
Sin embargo, el director deportivo sí explicó que el criterio utilizado con Almeida forma parte de una planificación general para los jugadores jóvenes. El Recreativo quiere conocer primero las prestaciones de todos sus futbolistas y, a partir de ahí, decidir qué papel puede desempeñar cada uno. En ese sentido, Luci recordó que Jesús Galván debía tener la oportunidad de valorar a todos los integrantes de la plantilla durante la pretemporada antes de tomar decisiones definitivas.
El problema aparece cuando un futbolista sub-23 pasa a ocupar una ficha del primer equipo y deja de tener la posibilidad de competir regularmente con el filial. Ahí es donde la dirección deportiva considera que el desarrollo del jugador puede verse comprometido si no dispone de minutos suficientes: «Lo recomendable para mí sería que jugaran lo más minuto posible», explicó Luci.
Y esa idea puede desembocar en salidas si el cuerpo técnico y la dirección deportiva consideran que un joven no va a tener protagonismo suficiente durante la temporada: «Eso implica que tuvieran que salir. Tomaremos la decisión y la estamos tomando en el mismo proceso que hemos hecho con los otros», señaló.
El director deportivo quiso dejar claro que una eventual salida no se entendería como un descarte definitivo, sino como una vía para que el jugador continúe creciendo: «Que se sientan queridos, que no es un desprendimiento, es una ayuda», afirmó, defendiendo que el objetivo es encontrar un escenario en el que los futbolistas puedan competir y acumular experiencia.
En el caso de Almeida, Luci fue especialmente contundente con la importancia de los minutos: «No veo justo que se quede aquí, aunque tenga muchas ganas, que se quede aquí hasta diciembre, en el banquillo o en la grada cuando puede hacer goles y seguir creciendo», explicó. Y resumió su planteamiento con una frase que marca la filosofía del club con los jóvenes: «Necesitan jugar».
Pablo Évora en una situación muy similar en la plantilla
Esta situación no afecta únicamente a Juan Almeida. El director deportivo también fue preguntado por Pablo Évora, otro de los canteranos que ha formado parte de la planificación del primer equipo y que, además, ha tenido el hándicap de una lesión durante la pretemporada.
La respuesta de Luci situó a Évora dentro de un escenario similar, aunque con matices. El Recreativo ha incorporado futbolistas sub-23 con experiencia en la categoría e incluso jugadores que han tenido minutos en Segunda División. Eso eleva la competencia por las posiciones que ocupan los jóvenes de la cantera y obliga al club a valorar qué escenario es más beneficioso para cada uno: «Es una toma de decisión nuestra», señaló Luci.
También explicó que el club puede entender que un jugador tenga nivel suficiente para disputar algunos encuentros, pero que ese no es el objetivo que persigue con los jóvenes: «Podemos considerar que les falta que aquí, para jugar uno, dos o tres o cuatro partidos, no queremos. Queremos que juegue 20 partidos», afirmó.
Ahí reside una de las claves de la planificación. El Recreativo no pretende simplemente que sus sub-23 formen parte de la plantilla y tengan apariciones puntuales. La intención de la dirección deportiva es que aquellos jóvenes que permanezcan vinculados al primer equipo tengan un papel real y puedan acumular un número importante de minutos durante la temporada.
Luci también dejó claro que los canteranos tendrán que demostrar que están preparados para convertirse en jugadores importantes en el futuro: «Tienen que demostrar que pueden ser jugadores importantes para el Recreativo en el futuro», afirmó. Y esa exigencia no se limita a sus actuaciones con el filial: «No vale solo demostrarlo en el tercero, lo tienen que demostrar con nosotros».
El escenario, por tanto, puede llevar a que algunos futbolistas tengan que salir para continuar su progresión en otro destino: «Y si nosotros consideramos que no es con nosotros, pues en otro sitio», explicó el director deportivo.
La cuestión tiene además una particularidad importante en el caso de aquellos jugadores que han pasado a ocupar ficha del primer equipo. Luci recordó que algunos de ellos han dado el paso para competir con el Recreativo y han dejado de tener la posibilidad de jugar regularmente con el Atlético Onubense: «Se han peleado para tener ficha nuestra. Se han peleado para tener ficha del primer equipo y cerrar la opción de jugar con el tercero. Por tanto, eso, al final, nos condiciona», apuntó.
El propio director deportivo puso también como ejemplo la situación de los porteros sub-23, donde la reglamentación condiciona las posibilidades del club. El Recreativo pretendía hacer ficha del filial a uno de sus guardametas, pero la normativa obliga a ocupar una determinada ficha del primer equipo, lo que limita las alternativas.
En este escenario, la dirección deportiva tiene hasta el 1 de septiembre para encontrar la fórmula adecuada y evitar que los jóvenes queden atrapados en una situación en la que no dispongan de minutos suficientes: «Tienen que jugar», insistió Luci, dejando claro que el desarrollo de los futbolistas sub-23 será uno de los criterios que marcarán las decisiones finales del mercado.
Así, los casos de Juan Almeida y Pablo Évora no están necesariamente ligados a una falta de confianza en sus condiciones, sino a una cuestión de competencia, fichas y oportunidades. El Recreativo ha incorporado jugadores jóvenes con experiencia y ahora deberá decidir qué canteranos pueden tener un papel relevante en el proyecto y cuáles necesitan salir para continuar creciendo con minutos. Una decisión que, como dejó claro Luci, todavía está en proceso y que deberá resolverse antes del cierre del mercado.
Foto: Fran Rodríguez


