Luci Martín analizó en La Prórroga el gran momento del Recreativo, pero pidió calma pese a las siete victorias consecutivas. El director deportivo puso el foco en el desgaste del calendario, la versatilidad de la plantilla, la exigencia interna y la importancia de mantener el objetivo liguero como prioridad.
El director deportivo del Recreativo de Huelva, Luci Martín, analizó el excelente momento que atraviesa el conjunto albiazul, que encadena siete victorias consecutivas entre liga y Copa Federación. Una dinámica que ha disparado la ilusión, pero que desde dentro del club se afronta con cautela y con el objetivo liguero como prioridad.
El máximo responsable de la parcela deportiva del club, que intervino en el programa La Prórroga de Huelva TV, quiso contener los ánimos y puso los pies en el suelo: «Estamos en octubre y los pies en el suelo», resumió. También puso contexto a la racha del Decano y recordó que el proyecto todavía se encuentra en una fase de crecimiento: «Desde la victoria se construye todo mucho más fácil», señaló, explicando que uno de los objetivos de la pretemporada era precisamente cambiar el ambiente pesimista que rodeaba al equipo y construir un vestuario unido.
El desgaste del calendario, una preocupación real
Uno de los principales focos de preocupación dentro del club es la acumulación de partidos. El Recreativo ha disputado ocho encuentros oficiales en 28 días, una carga especialmente exigente para futbolistas de Segunda Federación: «Queríamos estar en esta situación, queríamos estar en el bombo del sorteo de Copa, queríamos intentar llegar a una final de Copa Federación», reconoció Luci. Sin embargo, también advirtió de las consecuencias que puede tener esta dinámica: «Somos conscientes y estamos preocupados porque nos puede lastrar al objetivo principal, que es la liga».
La dirección deportiva trabaja ya pensando en los próximos meses y no únicamente en el rendimiento inmediato: «Tengo claro a dónde quiero llegar, cómo quiero llegar al mes de febrero y lo que me espera en los últimos meses», afirmó.
El desgaste también explica, en parte, los altibajos que está mostrando el equipo durante algunos partidos. Luci Martín defendió que es muy complicado dominar durante 90 minutos y señaló una de las asignaturas pendientes del Decano: «Tenemos que también saber descansar con balón». La intención es que el equipo pueda gestionar mejor los momentos en los que no puede mantener una presión alta constante.
Plantilla para competir y con alternativas
También reivindicó la profundidad de la plantilla confeccionada durante el verano. Lejos de considerar un problema que Jesús Galván no tenga un once completamente fijo, lo interpreta como una consecuencia positiva de contar con diferentes perfiles: «No tenemos ahora mismo una alineación clara», reconoció. «Quiero que los 25 jugadores se sientan importantes», añadió.
La versatilidad fue precisamente una de las características que la dirección deportiva buscó en la construcción del equipo: «Tenemos una plantilla con jugadores muy flexibles, en la cual pueden jugar en diferentes posiciones y eso nos hace atacar de una forma, atacar de otra», explicó.
Esta variedad permite al cuerpo técnico modificar el plan de partido y contar con diferentes recursos cuando el rival consigue impedir el juego combinativo: «Cuando no podamos elaborar, tenemos la capacidad de jugar directo, de segunda jugada, estar en campo contrario», apuntó.
La exigencia no desaparece con las victorias
Pese a la racha, Luci Martín reconoció que dentro del club existe margen de mejora y una exigencia elevada. El objetivo no es únicamente ganar, sino conseguir que el equipo sea capaz de ofrecer una versión más completa durante los 90 minutos: «Tenemos la sensación de que aún podemos jugar mejor, que podemos hacer esos partidos completos», afirmó.
En ese sentido, Luci Martín pidió al vestuario mantenerse alejado de las redes sociales y de los cambios de opinión que provoca cada resultado: «Lo normal es lo que está pasando ahora, que yo cuando termino el partido lo que hago es perfil bajo», explicó.
La filosofía pasa por centrarse en el trabajo diario y no dejarse llevar ni por la euforia de las victorias ni por el pesimismo de las derrotas: «Tendemos a hablar bien cuando vamos bien y tendemos a hablar muy mal cuando vamos mal», resumió.
La afición, un elemento diferencial del club decano
El director deportivo también puso en valor la respuesta de la afición, especialmente después de las imágenes de seguidores haciendo cola durante la noche para conseguir entradas para el Sanluqueño-Recreativo: «Yo he vivido esto. Entonces yo intento que nuestros jugadores entiendan esto», explicó Martín.
Para él, ese sentimiento de pertenencia ayuda a comprender tanto la dimensión del club como el nivel de exigencia que existe alrededor del equipo: «¿Cómo no vamos a saber por qué el equipo, cuando desconecta, la gente hace el run-rún?», planteó. La pasión de la grada genera presión, pero también supone un estímulo para un vestuario que debe aprender a gestionar esa responsabilidad.
El Rayo, un rival de Primera en Copa
Por último, el director deportivo valoró el emparejamiento de Copa del Rey ante el Rayo Vallecano. Admitió que en el club existía la ilusión de enfrentarse a Sevilla o Betis, pero defendió la importancia de haber alcanzado esta ronda y recibir a un equipo de Primera División: «Tenemos que ser realistas. Todos tenemos la esperanza de que fuera el Sevilla-Betis, pero al final queríamos estar en esta ronda», explicó.
Ahora, el objetivo es competir ante el conjunto madrileño y aprovechar otra oportunidad para medir el crecimiento del proyecto: «Viene el Rayo, esperemos que la afición va a responder igual y el equipo igual», señaló.
El mensaje de Luci Martín, en definitiva, mantiene una línea clara pese al excelente momento: disfrutar de la racha, aprovechar la confianza que generan las victorias y, al mismo tiempo, mantener la calma. Porque, como él mismo recordó, «estamos en octubre y los pies en el suelo».



