El filial del Recreativo no pudo dar continuidad a su victoria ante el Cádiz Mirandilla y cayó frente al San Roque de Lepe en la Ciudad Deportiva Francisco Mendoza. Los goles de Juan Mari, Antonio Domínguez y Jorge Rodríguez castigaron a un equipo que compitió durante buena parte del encuentro.
El Atlético Onubense no consigue encontrar la regularidad. El filial del Recreativo de Huelva volvió a tropezar en el derbi provincial ante el San Roque de Lepe, que se llevó los tres puntos de la Ciudad Deportiva Francisco Mendoza tras imponerse por 0-3. Una derrota dolorosa para los albiazules, que querían prolongar las buenas sensaciones de la jornada anterior, cuando consiguieron una victoria frente al Cádiz Mirandilla, pero terminaron encajando un nuevo revés en casa.
El encuentro, disputado en el campo Antonio Toledo, comenzó con la intensidad propia de un derbi: el Atlético Onubense trató de hacerse notar desde los primeros compases y encontró una buena oportunidad a los diez minutos de partido: una combinación por la banda izquierda permitió a Mario alcanzar la línea de fondo y poner un pase atrás que Álex Cantera remató a las manos de Xavi Vasco.
El San Roque también amenazó la portería defendida por Mario Jiménez: el guardameta albiazul tuvo que intervenir para evitar el gol visitante después de un saque de esquina ejecutado por Antonio Domínguez. Con el paso de los minutos, el partido mantuvo un ritmo elevado y el filial volvió a acercarse con un disparo desviado de Gonzalo Ballesteros desde la frontal.
Sin embargo, cuando el primer tiempo se acercaba a su desenlace, los leperos encontraron el camino hacia el gol: Juan Mari adelantó a los aurinegros con un potente disparo lejano que sorprendió a Mario Jiménez y puso el primero de la tarde en el derbi provincial. El Atlético Onubense intentó reaccionar antes del descanso, pero el marcador ya no se movería.
El filial lo intentó hasta el final, pero el ímpetu final abrió una nueva herida
Tras el paso por vestuarios, el Atlético Onubense dio un paso adelante en busca del empate: una buena acción de Iván Salguero terminó con un remate de Ale Cantera que obligó a Xavi Vasco a intervenir con una gran parada. Poco después, Mario también dispuso de una oportunidad para igualar el encuentro.
El filial atravesó entonces uno de sus mejores momentos y continuó acumulando acercamientos: llegó otra doble ocasión que estuvo cerca de convertirse en el empate, aunque la falta de acierto impidió que los locales transformaran sus buenas sensaciones en el marcador.
El San Roque, por su parte, supo resistir y aprovechó los espacios que comenzaron a aparecer conforme avanzaba el encuentro. Cheikh tuvo una ocasión clara para ampliar la ventaja, pero Mario Jiménez respondió con una buena intervención en el mano a mano.
Con el Atlético Onubense volcado en busca del empate durante los últimos minutos, las transiciones visitantes se convirtieron en una amenaza constante. El esfuerzo ofensivo del filial dejó espacios que el conjunto lepero terminó castigando con contundencia.
En el descuento del final, Antonio Domínguez culminó una contra con un disparo cruzado de vaselina dentro del área ante Mario Jiménez. El puntaumbrieño pidió perdón a la afición del Decano tras marcar. Apenas tres minutos después, Jorge Rodríguez aprovechó otra acción ofensiva para cerrar el marcador con el tercer gol definitivo.
El resultado final deja un sabor amargo para un Atlético Onubense que no pudo dar continuidad al triunfo conseguido en Cádiz. El filial mostró capacidad para generar ocasiones, especialmente durante el inicio de la segunda mitad, pero volvió a quedarse sin premio y acabó encajando una derrota abultada.
La goleada ante el San Roque de Lepe vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de encontrar una mayor regularidad competitiva. El equipo necesita convertir sus mejores fases de juego en resultados y evitar que los encuentros se escapen en los minutos decisivos.
El Atlético Onubense deberá pasar página y trabajar para revertir una dinámica que empieza a repetirse. La temporada sigue su curso, pero el filial recreativista necesita dar un paso adelante para que las derrotas dejen de convertirse en una costumbre.
Foto: Álvaro Contreras



