Chavarría sitúa la piña del vestuario como una de las bases para conseguir el objetivo: «La unión genera convicción para creer en la idea del entrenador»

El delantero argentino repasó su adaptación al Decano, la competencia con Agus Alonso y Leandro y su papel en un equipo que aspira al ascenso. Hizo hincapié en el compromiso colectivo, confió en el potencial del vestuario y reconoció que ya ha soñado con marcar el gol que devuelva al Recreativo a Primera Federación.

Matías Chavarría vive su primera temporada en el Recreativo de Huelva con la ilusión de quien ha cumplido un sueño y la ambición de contribuir a otro mucho mayor: el ascenso del Decano. El delantero argentino, que llegó este verano procedente de la UD Melilla, conocía la exigencia de una entidad que no entiende de objetivos menores y asumió la competencia en la zona de ataque como una oportunidad para crecer y aportar al grupo.

Aunque su protagonismo liguero todavía no ha alcanzado la regularidad que desearía, su estreno goleador en la Copa Federación y su discurso reflejan una idea que repite a lo largo de la conversación: el trabajo y la garra están garantizados: «Cuando llegó la posibilidad, lo primero que le dije a mi representante es que quería venir aquí, sea como sea».

La frase resume el vínculo que comenzó a construir con el Recreativo antes incluso de vestir su camiseta. La temporada pasada, cuando se enfrentó al Decano como futbolista de la UD Melilla, el ambiente del Nuevo Colombino le despertó una ilusión que terminó convirtiéndose en realidad meses después: «Cuando entré al estadio sentí algo muy especial, muy particular», recuerda. Desde entonces, la posibilidad de defender la camiseta albiazul se convirtió en una prioridad para un jugador que reconoció estar viviendo un sueño.

Un delantero que entiende el trabajo más allá del gol

Jesús Galván encontró en Chavarría un perfil ofensivo marcado por la intensidad, la capacidad de pugna y el trabajo sobre los centrales. Un delantero que no evita el contacto y que busca generar ventajas para sus compañeros, incluso cuando su participación no se traduce directamente en cifras.

El delantero argentino, en exclusiva para El Córner Recreativista, reconoció esas características como parte de su identidad futbolística y reivindica también el valor de las acciones que no siempre aparecen en las estadísticas: «Una de mis características es dejar todo lo que tengo dentro del campo», explica. Para él, el esfuerzo no se limita a lo que el aficionado percibe desde la grada: también incluye los movimientos que liberan espacios, las disputas que desgastan a la defensa y el trabajo que permite a otros futbolistas encontrar mejores situaciones de finalización.

Su estreno goleador con el Recreativo llegó en la Copa Federación, mientras que en liga todavía busca inaugurar su cuenta. Una circunstancia que no oculta, consciente de que el gol constituye una parte fundamental del trabajo de cualquier delantero: «No te voy a engañar: siempre para un delantero es importante meter goles», admitió. Sin embargo, insistió en que su prioridad no va a cambiar por la falta de acierto de cara a portería: «Lo importante es sumar para que el equipo logre triunfos, para que el equipo sume puntos, para que consiga objetivos».

La reflexión adquiere especial relevancia en una plantilla con alternativas en ataque y con tres competiciones abiertas. Chavarría se mostró optimista con mejorar sus números, pero evitó convertir la situación en una preocupación que condicione su rendimiento: «Voy a dar mi máximo e intentar convertir los más goles posibles y, si les llegan a los compañeros, me pondré igual de contento».

La competencia con Agus Alonso y Leandro, oportunidad de crecimiento

El argentino comparte posición con dos delanteros que aportan recursos diferentes a los suyos. Agus Alonso, uno de los referentes ofensivos del equipo, destaca por su instinto dentro del área y su capacidad para resolver acciones de primeras. Leandro, por su parte, ofrece más posibilidades de asociación y movilidad para conectar con el resto.

Chavarría observa ambas cualidades con la intención de incorporarlas a su propio repertorio: «Aprecio mucho sus características, que son diferentes a las mías», señaló. Sobre Agus Alonso, destacó «un primer toque espectacular» y su «olfato en el área», mientras que de Leandro valora su capacidad para bajar a la mediapunta y asociarse con sus compañeros. Lejos de interpretar esas diferencias como una amenaza, las contempla como una fuente de aprendizaje.

El delantero también puso el foco en futbolistas como Ale Marín o Aitor, capaces de atraer marcas y generar espacios que pueden resultar decisivos para sus desmarques: «Trato de sacar algo que sea diferente a lo que yo tengo, para poder beneficiarme de sus características y aprovechar esos espacios que ellos generan también», explica.

La competencia, por tanto, no se reduce a la disputa por un puesto en el once. Chavarría la entiende como un mecanismo para elevar el nivel colectivo, especialmente en una temporada en la que el Recreativo necesita respuestas de todos sus efectivos para sostener el ritmo competitivo y afrontar el calendario.

Un vestuario unido para sostener la candidatura al ascenso

Si hay un concepto que atraviesa el discurso de Chavarría, ese es el de la unión. El argentino considera que el talento individual, por importante que sea, pierde parte de su valor cuando no está acompañado por un grupo comprometido con una misma idea.

Para explicarlo, recurrió a experiencias anteriores en las que logró objetivos deportivos y que estuvieron estrechamente relacionadas con la fortaleza del vestuario: «En los dos clubes que me tocó conseguir objetivos fue por la unión del vestuario, más allá de la individualidad que se ha conseguido en esta plantilla», afirma. En el Recreativo encuentra una combinación de calidad y compromiso que considera fundamental para alcanzar la meta marcada desde el inicio del curso.

El delantero destacó también la importancia de que jugadores, cuerpo técnico y dirección deportiva caminen en la misma dirección: «La unión genera convicción para creer en la idea del entrenador», sostuvo. Esa confianza compartida resulta especialmente necesaria cuando aparecen dificultades, como ocurrió en el empate frente al Atlético Sanluqueño después de desperdiciar una ventaja de dos goles o en el encuentro de Copa Federación ante el Navalcarnero, en el que el equipo tuvo que sobreponerse a un escenario adverso.

Para Chavarría, esas situaciones no deben servir para buscar culpables, sino para reforzar la responsabilidad colectiva: «No buscar responsabilidades, sino asumir que en grupo se pueden conseguir revertir estas situaciones», resume.

Su mirada conecta con una de las exigencias de una temporada larga: mantener la cohesión cuando los resultados no acompañen y evitar que los contratiempos individuales terminen debilitando el proyecto.

El objetivo, además, no admitió demasiadas interpretaciones: «Todos lo tenemos claro, que es subir de categoría», recalca. La ambición del vestuario no se limita a competir bien, sino que apunta directamente a devolver al Recreativo a Primera Federación.

Galván, un entrenador exigente pero convincente

En su análisis del equipo, Chavarría también reserva espacio para Jesús Galván. El delantero explicó que el técnico le pide atacar los espacios, aprovechar su potencia y velocidad y mantenerse cerca del área, la zona en la que se siente más cómodo. Unas indicaciones que encajan con su perfil y que le exigen interpretar los movimientos de la defensa para encontrar situaciones de ventaja: «Uno trata de ser obediente, de escuchar siempre lo que pide el entrenador», explicó.

El argentino valoró especialmente la claridad del cuerpo técnico y su capacidad para elegir las soluciones que considera más adecuadas en cada encuentro, sin comprometer sus decisiones por nombres propios: «Cuando un entrenador es claro, conciso con lo que pide, que tiene las ideas claras, que no se casa con nadie, sino que busca lo mejor para cada partido, se lo ve un hombre leal y eso los jugadores lo aprecian», argumenta.

La valoración refleja una confianza que considera importante para el funcionamiento del grupo. Chavarría entiende que la relación entre el entrenador y los futbolistas debe sostenerse tanto en los momentos favorables como en los complicados. Esa lealtad, asegura, ayuda a que los jugadores mantengan su compromiso con el equipo incluso cuando su participación es menor de la esperada.

Nueve partidos sin perder, pero con los pies en el suelo

El Recreativo atraviesa un tramo positivo de temporada, con nueve encuentros consecutivos sin conocer la derrota —siete victorias y dos empates— y presencia en tres competiciones: liga, Copa del Rey y Copa Federación. Un escenario que alimenta la ilusión de la afición, aunque el vestuario es consciente de que el verdadero objetivo se decidirá a lo largo de los próximos meses.

Chavarría considera que disputar tres torneos supone una oportunidad para que más integrantes de la plantilla acumulen minutos y se sientan importantes: «Es una bendición estar en tres competiciones», afirma, aun reconociendo la carga de partidos que implica el calendario.

El delantero distingue, no obstante, entre la ilusión que generan los retos coperos y las obligaciones de la competición liguera. La posibilidad de conquistar un título nacional y el enfrentamiento ante un rival de Primera División como el Rayo Vallecano son alicientes importantes, pero no deben desplazar la atención del siguiente compromiso: «El objetivo lo tenemos en mayo», recordó. Una frase que funciona como advertencia frente a cualquier exceso de confianza: la buena dinámica constituye una base sobre la que trabajar, no una garantía de éxito.

El argentino tampoco interpretó los últimos resultados como una señal de que el equipo pueda permitirse bajar el ritmo. En su opinión, cada partido presenta dificultades diferentes y exige entender los momentos del juego: «El rival también juega y, obviamente, dependemos de la intensidad que nosotros le pongamos a cada encuentro», explica.

A su juicio, la clave está en saber aprovechar las ocasiones, gestionar las ventajas y utilizar el impulso emocional que genera un gol o el apoyo de la grada. Una lectura que enlaza con los encuentros en los que el Recreativo ha alternado fases de dominio con momentos de dificultad y que refuerza su insistencia en mantener la concentración durante los noventa minutos.

El Antoniano, una prueba que no admite confianzas

Antes de pensar en la Copa del Rey, el Recreativo debe afrontar la visita del Atlético Antoniano al Nuevo Colombino. El conjunto sevillano llega en una situación clasificatoria delicada, pero Chavarría rechaza utilizar la tabla como referencia para anticipar el desarrollo del encuentro.

Su experiencia frente al rival le lleva a esperar un partido exigente: «Si yo escucho la palabra Antoniano, siempre sé que es un rival duro», advierte. El delantero recuerda que la temporada pasada se enfrentó a los lebrijanos en dos ocasiones y no logró sacar adelante ninguno de los encuentros. Por eso, considera que el momento de cada equipo no debe ocultar la dificultad de un duelo en el que el Recreativo tendrá que imponer su ritmo desde el comienzo.

También señaló que los rivales suelen elevar su rendimiento cuando visitan el Nuevo Colombino, impulsados por la posibilidad de medirse a un club histórico y ante una afición numerosa. Esa circunstancia obliga al Decano a evitar cualquier relajación: «Cuando nosotros nos encontramos en una situación adversa es simplemente porque nosotros no tenemos ese nivel de intensidad y, cuando lo levantamos, creo que somos capaces de conseguir y sacar adelante cualquier partido», sostiene.

Chavarría no plantea el encuentro como una cuestión de nombres o de clasificación, sino de actitud y ejecución. El equipo necesitará transformar el apoyo de la grada en energía competitiva y evitar que el rival encuentre motivos para crecer durante el partido. En una competición tan igualada, cada punto puede tener consecuencias importantes en la pelea por los primeros puestos.

El sueño de marcar el gol del ascenso

Aunque su presente está marcado por la búsqueda de minutos y de su primer tanto liguero, Chavarría no esconde hasta dónde llega su imaginación cuando piensa en el final de temporada. La posibilidad de ser protagonista en el ascenso del Recreativo es una idea que ya ha pasado por su cabeza: «Creo que ya lo he soñado», reconoció al ser preguntado por cómo viviría marcar el gol que devolviera al Decano a Primera Federación.

El argentino admite que sería un momento capaz de acompañarle durante toda su vida y que podría convertirse en el recuerdo más especial de su carrera. Sin embargo, incluso al hablar de ese escenario, vuelve a situar al colectivo por delante de cualquier reconocimiento personal: «Si lo mete cualquier otro de mis compañeros estaré igual de contento», asegura. El sueño existe, pero no está condicionado a que sea él quien lo protagonice.

Su discurso encaja con el perfil de un futbolista que intenta encontrar su lugar en una plantilla exigente sin perder de vista el propósito que le llevó a Huelva. La ilusión por defender una camiseta histórica convive con la necesidad de competir, mejorar y responder cuando llegue la oportunidad.

De un pueblo de Córdoba a un sueño en Huelva

La trayectoria de Chavarría ayuda a entender esa forma de afrontar el fútbol. Nacido en el interior de Córdoba, Argentina, en una localidad de unos 7.000 habitantes, el delantero ha pasado por distintos vestuarios y países antes de recalar en el Recreativo.

Su camino incluye experiencias en Italia, Suiza y España, además de etapas en clubes como Tarazona, donde logró un ascenso, y otros proyectos en los que peleó por objetivos deportivos importantes: «Un niño de un pueblo en el interior de Córdoba, de 7.000 habitantes, que tenía muchos sueños», recordó al describir sus orígenes. Hoy, competir con el Decano representa para él la materialización de una parte de aquellas aspiraciones: «Para mí es un sueño hecho realidad estar compitiendo en este equipo», afirma sin ocultar su emoción.

El argentino valora los aprendizajes adquiridos en sus anteriores equipos y los relaciona con la importancia de construir grupos comprometidos. Haber conseguido objetivos en clubes con menos recursos le ha permitido comprobar que la ambición necesita ir acompañada de humildad, trabajo y una responsabilidad compartida.

Esa misma filosofía es la que espera encontrar hasta el final del curso en Huelva: «Estamos en un club muy grande que te brinda muchas cosas para que todo salga bien, pero tenemos esa humildad de vestuario de tirar todo para adelante», explica.

Fuera del terreno de juego, su adaptación a la ciudad está siendo especialmente sencilla. Chavarría aseguró que tanto él como su familia se encuentran felices en Huelva y destacó el trato recibido desde su llegada. En el plano personal, espera poder llevar pronto a su hijo, de cinco meses, al Nuevo Colombino para compartir con él la experiencia de ver jugar al equipo

También conserva una parte de sus raíces argentinas a través del mate, una bebida que forma parte de su rutina y que ha comenzado a compartir con algunos compañeros. Además, mantiene un pequeño proyecto relacionado con su afición por los mates, al que dedica tiempo como hobby.

Son detalles que completan la imagen de un futbolista que busca asentarse en su nueva casa sin desprenderse de aquello que le ha acompañado durante su trayectoria.

Dos partidos que podrían alimentar la ilusión de la afición decana

El calendario inmediato ofrece al Recreativo dos citas de especial atractivo en el Nuevo Colombino: el compromiso liguero frente al Atlético Antoniano y el enfrentamiento copero ante el Rayo Vallecano.

Para Chavarría, sin embargo, el orden de prioridades está claro: primero, la liga; después, la oportunidad de disfrutar de una eliminatoria que puede convertir al Decano en protagonista de la Copa del Rey: «Vamos por el partido del sábado, que es lo más importante, y luego disfrutaremos el martes, que le vamos a dar guerra al rival», afirma. El delantero quiere que la plantilla mantenga la concentración y no permita que la dimensión mediática del choque copero distraiga al equipo de su objetivo principal.

En ese camino, la afición desempeña un papel fundamental. Chavarría destacó el acompañamiento recibido tanto en casa como en los desplazamientos y consideró que el ambiente del Nuevo Colombino puede marcar diferencias desde el inicio: «La afición nos puede dar ese empujón para iniciar ya ganando el partido 1-0», sostiene. Una manera de reconocer que el apoyo de los recreativistas no se limita a acompañar al equipo, sino que también puede convertirse en un factor competitivo.

Chavarría llegó a Huelva atraído por una camiseta que ya le había transmitido algo especial desde el otro lado del campo. Ahora, con el escudo del Decano en el pecho, intenta transformar aquella ilusión en rendimiento y contribuir a un objetivo que trasciende cualquier estadística individual. Los goles llegarán si consigue encontrarlos, pero su propósito ya está definido: trabajar, competir y formar parte de un grupo que quiere devolver al Recreativo al lugar que considera suyo.

Fotos: Álvaro Contreras

Quizás te pueda interesar...

Chavarría sitúa la piña del vestuario como una de las bases para conseguir el objetivo: «La unión genera convicción para creer en la idea del entrenador»

El delantero argentino repasó su adaptación al Decano, la competencia con Agus Alonso y Leandro y su papel en un equipo que aspira al ascenso. Hizo hincapié en el compromiso colectivo, confió en el potencial del vestuario y reconoció que ya ha soñado con marcar el gol que devuelva al Recreativo a Primera Federación.

Once años de una movilización que mantuvo con vida al Recreativo

Miles de onubenses tomaron las calles bajo el lema «Huelva por su Recre» para exigir la salida de Pablo Comas y una solución a la grave crisis que amenazaba la supervivencia del club. Once años después, aquella manifestación permanece como uno de los mayores símbolos de unión y resistencia del recreativismo.

La ilusión del Decano llega a los más pequeños de Niebla

El club albiazul celebró la segunda parada de ‘El Recre en la Provincia’ con actividades y entrenamientos junto a los niños de los equipos de fútbol del municipio, en una jornada organizada con la colaboración de la Diputación de Huelva y el Ayuntamiento de Niebla.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.