Antonio Domínguez reconoció que el Recre desaprovechó oportunidades muy claras, pidió no meter esa mochila de presión y aseguró que sueña con jugar un play off en Huelva.
El jugador del Recreativo de Huelva, Antonio Domínguez, compareció en rueda de prensa en la previa del partido ante La Unión Atlético, correspondiente a la 30ª jornada del grupo IV de Segunda Federación, abordando la situación actual del Decano, la falta de acierto en el último partido disputado, la presión y la ilusión por lo que resta de campeonato.
El futbolista comenzó analizando el rendimiento reciente del equipo, reconociendo una pequeña caída en el juego: “creo que es cierto que habíamos tenido quizás una racha de dos o tres partidos en los que habíamos perdido quizás ese juego en el que veníamos haciendo muy bien”. Sin embargo, valoró positivamente lo visto en Murcia: “creo que recuperamos en Murcia, hicimos un partido muy completo” y especialmente la primera mitad: “hicimos una primera parte muy muy buena en la cual podíamos habernos ido por delante en el marcador”.
Ahí radica, precisamente, uno de los principales problemas que detecta el vestuario: la falta de eficacia: “no nos fuimos, desaprovechamos oportunidades muy claras”, lamentó, dejando claro que en este tramo final ese aspecto es decisivo: “sabemos que estamos en el último tirón final… muy importante materializar las pocas o las casi ninguna jugada que se tengan”. En su análisis, subrayó que “son partidos de muy pocas ocasiones que hay que aprovechar y hacer y materializar las jugadas porque son puntos muy importantes”.
Domínguez explicó que el equipo ya está trabajando en corregir esa faceta: “estamos trabajando en ello, estamos mejorando y lo tenemos claro”, desvelando incluso el trabajo interno: “hoy hemos hecho el vídeo y hemos analizado el partido”. La conclusión es clara: “creo que nos venimos de vacío de Murcia porque no coincidimos en materializar las jugadas que tuvimos”.
Cuestionado por las claves para mejorar fuera de casa, el jugador insistió en la importancia del enfoque mental: “la clave yo creo que es pensar en no meter quizás esa mochila de presión extra”. En lugar de mirar más allá, pidió centrarse en lo inmediato: “la realidad es que el equipo tiene que conseguir los tres puntos este sábado y ya después veremos”, evitando así caer en cálculos a largo plazo.
En ese sentido, también reflexionó sobre la presión del tramo final: “creo que estamos ahí con una presión extra de que quedan los últimos cinco partidos, hay que ganarlos todos”, aunque relativizó ese escenario: “si no ganas… ¿se termina? No, creo que hay muchos puntos en juego”. Además, puso en valor el rendimiento en el Nuevo Colombino: “tenemos tres muy importantes en casa en el cual el equipo está siendo muy fuerte”.
Sobre la pelea por el liderato, Domínguez fue autocrítico: “si no estamos consiguiendo fuera, pues a lo mejor no estamos mereciendo ser primeros”, aunque dejó claro que el equipo va a “luchar y pelear por lo máximo”. A partir de ahí, abrió la puerta a otros objetivos: “si toca jugar el play-off… yo sinceramente estaría muy feliz”.
Esa afirmación conecta con uno de los momentos más personales de la comparecencia, en el que mostró su ilusión: “yo sueño con jugar un play-off, con ascender”, recordando que nunca lo ha vivido en Huelva: “no he tenido suerte de jugar un play-off… yo sinceramente estoy muy ilusionado”, añadió, insistiendo en que el primer paso es “ir partido a partido y por los tres puntos del sábado”.
Sobre si el equipo nota la presión del contexto, el jugador reconoció que puede influir, pero trató de gestionarlo desde la experiencia: “la exigencia siempre va a ser muy alta”, señalando además su rol dentro del vestuario: “yo siempre intento dar ese mensaje a la plantilla de que tenemos que ir paso a paso”. En su opinión, el equipo ha competido mejor de lo que dicen algunos resultados: “quitando el partido de Jerez, yo creo que sí hemos estado a la altura”.

De hecho, volvió a insistir en el problema de la eficacia: “lo único que no hemos conseguido ha sido el resultado”, poniendo como ejemplo el último encuentro: “hicimos una primera parte muy buena, no nos merecimos ir perdiendo”. También explicó el desarrollo de la jugada del gol rival: “un taconazo de Dani Aquino que deja mano a mano a Ale contra nuestro portero”, destacando la calidad del rival.
Para el capitán del Decano, la diferencia entre casa y fuera es clara: “no hemos terminado de materializar esas acciones que hemos tenido fuera de casa, y en casa por ejemplo sí lo hemos hecho”. Esa irregularidad es clave en la clasificación: “para ser un equipo campeón tienes que tener un balance muy igualado tanto fuera como en casa”.
Aun así, el jugador no pierde la fe: “quedan 15 puntos y estás a 4 del líder, que tampoco es una locura”, asegurando que “confío en que se puede” y que “veo al equipo capaz de hacerlo”, aunque insiste en no desviarse del camino: “antes de pensar en un objetivo a largo plazo… vamos a ponernos en el corto”.
En el plano personal, se mostró en un gran momento: “me encuentro muy bien, muy bien físicamente, muy bien anímicamente y también muy positivo”, incluso reconociendo que está en una de sus etapas más optimistas: “quizás de los años en los que estoy más positivo”. Esa energía se traslada al colectivo: “estoy muy ilusionado… me encuentro muy partícipe de lo que se viene” y convencido de que “mínimo vamos a estar ahí, vamos a pelear seguro”.
Por último, abordó la posibilidad de jugar un ‘play-off’ desde una perspectiva emocional y positiva: “en vez de decepción tiene que ser una ilusión”, defendió, recordando el contexto reciente del club: “venimos de un año desastroso… yo creo que es ilusionante”. Además, lanzó un aviso a posibles rivales: “estoy seguro… que ningún equipo va a querer que le toque el Recre en el play-off”.
Con un discurso que mezcla realismo, autocrítica y ambición, Antonio Domínguez dejó claro que el objetivo inmediato pasa por ganar en casa y seguir soñando en una recta final abierta y exigente.



