El exentrenador del Recreativo de Huelva se despidió a través de las redes sociales tras no continuar al frente del banquillo albiazul la próxima temporada. Arzu agradeció el apoyo recibido durante su etapa en el club y lamentó no haber podido conseguir el objetivo del ascenso.
Arzu puso fin esta semana a su etapa en el Recreativo de Huelva con una carta de despedida publicada en redes sociales, en la que deja un mensaje cargado de agradecimiento, sentimiento y también de autocrítica tras no alcanzar el ansiado ascenso de categoría.
El técnico sevillano aseguró que “ha sido un orgullo enorme poder defender este escudo” y representar “a una institución con tanta historia”, destacando además el sentimiento especial que rodea al Decano del fútbol español pese al corto periodo vivido en la entidad. En su comunicado, Arzu quiso poner en valor el trato recibido dentro del club y la implicación de todos los que formaron parte del proyecto.
“Quiero agradecer de corazón a todas las personas que confiaron en nosotros para iniciar este camino”, señaló el entrenador, que tuvo palabras para empleados, cuerpo técnico y especialmente para los futbolistas, de quienes destacó “su compromiso diario, su profesionalidad y la forma en la que han trabajado hasta el último día”.
Uno de los apartados más emotivos de la despedida estuvo dedicado a la afición recreativista. El preparador afirmó que tanto en el Nuevo Colombino como en cada desplazamiento ha podido comprobar “la fidelidad, la pasión y el sentimiento de una hinchada que sostiene la grandeza de este club”. Además, recalcó que el apoyo de la grada ha sido constante incluso en los momentos más complicados de la temporada, dejando claro que “allí donde ha estado el Recre, siempre ha estado su gente”.
El técnico no ocultó la decepción por no haber cumplido el objetivo del curso: “Lamentamos profundamente no haber podido cumplir el ansiado objetivo del ascenso”, reconoció. Aun así, defendió el trabajo realizado durante la campaña y recordó que “el fútbol, en demasiadas ocasiones, es cruel y no siempre premia el esfuerzo, la ilusión y el trabajo realizado”.
Arzu aseguró que se marcha “con esa espina clavada”, aunque también “con el orgullo de haberlo intentado con honestidad, responsabilidad y respeto hacia la historia del Decano”. Un mensaje con el que quiso reivindicar el compromiso del cuerpo técnico y del vestuario durante toda la temporada.
La despedida concluye con un mensaje de esperanza dirigido al recreativismo. El ya exentrenador albiazul pidió a la afición que continúe apoyando y exigiendo al equipo “desde el amor al club”, convencido de que “más pronto que tarde, volveréis a ver al Decano donde merece estar”.


