El Atlético Onubense logró en Puerto Real una victoria vital ante el Cádiz Mirandilla, gracias a un gol de Álex Cantera en la primera mitad. El filial de Jesús Ortiz sumó su segundo triunfo liguero de la temporada, resistió hasta el final y afrontará con más confianza el derbi provincial ante el San Roque de Lepe.
El Atlético Onubense consiguió en el campo Ramón Blanco de la Ciudad Deportiva del Cádiz CF una victoria tan necesaria como valiosa. El filial del Recreativo de Huelva se impuso por la mínima al Cádiz Mirandilla en la sexta jornada del grupo X de Tercera Federación, gracias a un tanto de Álex Cantera en la primera mitad, y sumó tres puntos fundamentales para tomar aire en la clasificación.
Los de Jesús Ortiz llegaban a la cita con la obligación de reaccionar para no complicar todavía más su situación en la zona baja y respondieron con un triunfo que puede marcar un punto de inflexión en su arranque de campeonato.
El encuentro no estuvo exento de dificultades: el Atlético Onubense tuvo que emplearse a fondo para contener las acometidas del filial cadista, especialmente en los primeros compases, y supo aprovechar una de sus mejores acciones ofensivas para adelantarse en el marcador. Tras el descanso, la expulsión de César Díaz por una dura entrada sobre Tole dejó al Mirandilla con diez futbolistas, aunque el conjunto onubense no pudo sentenciar y tuvo que proteger su ventaja hasta el pitido final.
Mario Jiménez sostuvo al filial en el arranque
Jesús Ortiz introdujo varios ajustes tácticos durante una primera mitad en la que el Cádiz Mirandilla trató de imponer su ritmo y encontró espacios para acercarse a la portería defendida por Mario Jiménez. El Atlético Onubense, que comenzó con un dibujo que fue modificando sobre la marcha, necesitó unos minutos para asentarse sobre el terreno de juego.
La primera ocasión clara del partido llegó a los quince minutos: Marlon se plantó en un mano a mano ante Mario Jiménez, pero el guardameta albiazul respondió con una intervención decisiva, evitando que los amarillos se adelantaran. Un minuto después, Albajara se interpuso en un disparo de Kattah desde la frontal, en una fase del encuentro en la que el filial cadista estaba encontrando vías para generar peligro.
El Atlético Onubense también comenzó a mostrar sus argumentos ofensivos: tres minutos después de la de Marlon, Mario Pérez probó fortuna desde la frontal, pero Aitor García detuvo el lanzamiento. Jesús Ortiz reorganizó entonces a sus futbolistas y apostó por un 4-2-3-1, con Tole y Albajara formando el doble pivote e Iván Salguero por delante, en busca de un mayor equilibrio entre líneas.
El cambio de dibujo permitió al filial asentarse mejor y encontrar espacios para hacer daño. Así, Pecellín bajó un balón para Cantera, aunque el atacante perdió la posesión cerca del área. Fue un aviso de lo que estaba por llegar.
Cantera golpea en el momento oportuno
El Atlético Onubense encontró el premio a su mejoría: Pecellín recibió en una posición favorable y puso un pase de la muerte que Álex Cantera que convirtió en el primero y único de la mañana. Una acción bien construida que permitió a los onubenses adelantarse y cambiar el escenario del encuentro.
El gol dio confianza al filial recreativista, que tuvo que mantener la concentración ante la ofensiva del Mirandilla: Marlon dispuso de una ocasión clarísima para empatar, pero su remate, solo delante de Mario Jiménez, se marchó desviado.
El Mirandilla insistió antes del descanso, aunque sin encontrar el camino hacia el gol. Una falta lateral de Jon Díez terminó con el balón en el área cadista, pero la acción posterior fue invalidada por fuera de juego. En el descuento del primer período, Mario Pérez encontró a Pecellín con un buen pase, si bien el atacante no consiguió aprovechar la oportunidad.
El Atlético Onubense se marchó a vestuarios por delante en el marcador, consciente de que todavía quedaba mucho trabajo por hacer para llevarse tres puntos.
La roja a César Díaz cambió el partido, aunque el filial albiazul aguardó el resultado favorable
La segunda mitad comenzó con movimientos en ambos banquillos: Jesús Ortiz dio entrada a Álex Jiménez y Pablo Rodríguez, mientras que el Cádiz Mirandilla realizó un triple cambio con la intención de modificar el rumbo del encuentro.
Los locales apretaron desde el primer momento: una acción a balón parado terminó con Álvaro Tole despejando el peligro prácticamente bajo palos, en una intervención que evitó el empate. Sin embargo, apenas dos minutos después, el encuentro dio un giro importante: César Díaz vio la tarjeta roja directa por una dura entrada sobre Tole, que necesitó asistencia médica.
El Cádiz Mirandilla se quedó con diez futbolistas y el Atlético Onubense afrontó desde entonces una nueva situación de partido, con la posibilidad de aprovechar los espacios que pudiera dejar el conjunto local.
Con superioridad numérica, los albiazules encontraron oportunidades para ampliar la ventaja: Pecellín se encontró con un balón suelto en el centro del campo y no dudó en probar desde lejos, obligando a Aitor García a enviar el esférico a córner. Tres minutos después, Jon Díez encontró a Álex Cantera con un pase atrás desde la banda, pero la vaselina del goleador se marchó ligeramente por encima del larguero.
El filial tuvo opciones para cerrar el encuentro antes, pero el segundo tanto no llegó. La falta de acierto mantuvo con vida a un Mirandilla que, pese a jugar en inferioridad, no renunció a buscar el empate.
El Cádiz Mirandilla encontró algunas aproximaciones peligrosas: Machuca puso un buen balón al punto de penalti para Ngono, cuyo remate fue detenido por Mario Jiménez. El guardameta volvió a responder cuando atrapó otro remate del atacante local, mientras que Álvaro Tole se interpuso en un disparo de Dani Gil un minuto después.
El Atlético Onubense resistió en los últimos compases, con el Mirandilla volcado en busca de la igualada. El encuentro terminó además con la expulsión del técnico local, Pedro Mateos. Poco después, el colegiado señaló el final y confirmó una victoria que los onubenses necesitaban como el aire.
Ahora, el Atlético Onubense tendrá por delante una cita especialmente señalada: el derbi provincial frente al San Roque de Lepe, que se disputará la próxima semana en casa. Una oportunidad para dar continuidad a la reacción, reforzar la confianza del grupo y convertir la victoria en Puerto Real en el comienzo de una dinámica más favorable.
Foto: Álvaro Contreras



