El Recreativo de Huelva convocó una rueda de prensa para anunciar la salida del director deportivo. En la comparecencia, Roberto Ríos asumió responsabilidades, defendió su gestión y apostó por un relevo que llegue con nuevas ilusiones tras completar un curso sin conseguir el objetivo.
El Recreativo de Huelva puso punto final a la temporada 2025/26 con una rueda de prensa en la que se anunció la no continuidad de Roberto Ríos como director deportivo. El presidente, Adrián Fernández, abrió la comparecencia confirmando lo que ya se intuía: el club ha decidido no continuar con Roberto Ríos al frente de la dirección deportiva tras no alcanzar los objetivos marcados.
El bilbaíno tenía firmado un año de contrato con el Decano más uno opcional en caso de cumplir el objetivo del ascenso. El presidente del Recre informaba de la decisión adoptada en sala de prensa: «“El motivo de esta rueda de prensa […] es anunciar la salida de Roberto. […] El contrato de Roberto era de un año, prorrogable por ascenso. Hemos decidido finalizar aquí”, explicó el presidente, que evitó entrar en valoraciones deportivas más profundas para no restar protagonismo a la despedida del ya exdirector deportivo.
Adrián Fernández quiso destacar su esfuerzo constante: “Aunque no se haya cumplido el objetivo, eso no quita que ha hecho lo mejor que ha podido […] ha trabajado incansablemente”.
Roberto Ríos asumió desde el primer momento el desenlace como una decisión consensuada y necesaria para el club. En uno de los momentos más significativos de la comparecencia, dejó clara su postura: “Yo creo que lo que se necesita ahora mismo es una renovación, que la gente no empiece una temporada con dudas, porque aquí todo el mundo puede pensar que yo soy responsable de mi área y creo que es lo mejor para el Recre y para la sociedad. Que venga un nuevo director deportivo con nuevas ilusiones y que se renueve y que se empiece la temporada que viene con todas las cartas en la mesa.”
Estas palabras no solo evidencian su parte de responsabilidad, sino también una lectura estratégica: su continuidad podría condicionar el ambiente social tras una temporada marcada por no haber cumplido el objetivo. Su salida, por tanto, se presenta como un movimiento para resetear el proyecto.
En el análisis deportivo, evitó personalizar errores y apostó por una responsabilidad colectiva: “Aquí cuando uno gana, gana todo el equipo […] y cuando perdemos, perdemos todos. […] Lo que está claro es que no hemos estado a la altura. En momentos puntuales no nos han salido las cosas.”
Una reflexión que conecta con el rendimiento irregular del equipo, especialmente en momentos claves de la temporada. Además, insistió en que el problema no fue estructural ni de planificación exclusivamente, sino de ejecución en partidos determinantes.
En esa línea, defendió con firmeza la plantilla confeccionada, incluso en uno de los mensajes más llamativos de la rueda de prensa: “Si me la tuviese que jugar me la jugaría con ellos. […] Yo creo que a nosotros nos ha penalizado […] lesiones, decisiones arbitrales […] y por desgracia no nos ha salido nada bien. No hemos tenido ni una pizca de fortuna en ningún momento.”
Roberto Ríos atribuyó buena parte del fracaso a factores contextuales y a la falta de acierto, especialmente en ataque y en los momentos decisivos. Sin embargo, este discurso también deja entrever una autocrítica implícita: si el rendimiento no fue el esperado, la planificación tampoco logró blindar al equipo ante esos escenarios.
Otro de los puntos clave fue la presión del entorno y su impacto en el rendimiento de la plantilla, un aspecto que el propio Ríos considera determinante: “Me da mucha pena […] verles la cara de no disfrutar […] al final te hace estar tensionado, tener más miedo al error, no sacar todas estas cualidades.”

Este análisis introduce un componente psicológico en la explicación del fracaso. La exigencia del Recreativo y su entorno habría pesado en un vestuario que, según el dirigente, no logró soltarse ni en los buenos momentos, lo que terminó condicionando su rendimiento competitivo.
En cuanto a la planificación estructural del club, Roberto Ríos también dejó una reflexión relevante de cara al futuro: “Yo creo que la dirección deportiva […] tenga una secretaría técnica más coherente […] y que luego la cantera tenga su coordinador […] eso es como en un principio estaba diseñado.”
La comparecencia, sin intervención posterior del presidente, cierra una etapa corta pero intensa en la dirección deportiva del Recreativo. El club inicia ahora un nuevo proceso de reconstrucción con el objetivo de recuperar la estabilidad deportiva y aspirar, de nuevo, al ascenso.
La salida de Roberto Ríos no solo marca el final de un ciclo, sino también el reconocimiento de que el proyecto necesita un nuevo impulso. Tal y como él mismo resumió, el Recreativo busca ahora “empezar con todas las cartas en la mesa”.



