El portero canterano del Recreativo de Huelva, titular ante La Unión, destacó la confianza de sus compañeros en su estreno en el Nuevo Colombino y aseguró que lo importante es el equipo, tras una actuación marcada por su seguridad en el juego aéreo y la toma de decisiones en su parcela.
El guardameta del Recreativo de Huelva, Manu Fernández, vivió una tarde inolvidable en el Nuevo Colombino tras debutar como titular en Segunda Federación con el club de su vida, sustituyendo a Jero Lario por un proceso de gastroenteritis, y siendo protagonista en la victoria ante La Unión Atlético (1-0).
“Contento por el debut, es algo que he soñado desde pequeño”, expresó el joven portero, visiblemente emocionado, aunque rápidamente quiso restar protagonismo individual a su actuación: “Aunque haya estado mejor o peor, lo importante es el equipo. Ha trabajado durante todo el partido y hay que quedarse con eso”. Una declaración que refuerza la idea de compromiso colectivo que quiso destacar desde el inicio.
Uno de los aspectos más señalados de su actuación fue la personalidad mostrada en acciones de riesgo, especialmente en el juego aéreo. El propio Manu explicó que esa faceta forma parte de sus fortalezas: “Considero que en el juego aéreo, gracias a mi envergadura, tengo que intentar dominar y eso es lo que hago”. En ese sentido, reconoció la importancia de una de sus primeras intervenciones: “Esa acción me ha ayudado bastante para seguir el partido con confianza”, en referencia a una salida de puños en los primeros compases.
Más allá de esa jugada, el canterano subrayó la influencia del entorno en su rendimiento: “El equipo me ha dado muchísima confianza, el entrenador me ha dado también muchísima confianza”, lo que le permitió tomar decisiones arriesgadas como blocar balones en lugar de despejarlos: “Creo que de esos balones es mejor intentar quedárselos que regalar un córner”.
La valentía fue otro de los rasgos que definieron su actuación, incluso en acciones alejadas de su portería. “Siempre intento ser valiente”, afirmó, reconociendo que ese tipo de decisiones implican riesgo: “Te arriesgas porque a lo mejor no la despejas bien o se te escapa, pero es tener confianza en ti”. En su análisis, explicó que muchas de esas salidas estaban controladas: “Eran balones bombeados, que no iban muy fuertes y para mí han sido relativamente fáciles”.
Sobre los días previos al partido, Manu confesó haber vivido la situación con nervios contenidos ante la posibilidad real de debutar: “Yo más nervioso de lo normal porque veía la posibilidad real y decía: ‘me toca’”. Incluso en el ámbito familiar mantuvo la prudencia: “No quería decirlo muy alto”, aunque finalmente compartió el momento con los suyos en el estadio, generando una sorpresa especial.
El guardameta también valoró el salto de categoría entre Tercera y Segunda Federación, reconociendo diferencias de nivel, pero poniendo en valor el contexto competitivo del equipo: “Tenemos una plantilla muy buena y eso es lo que nos permite estar arriba”. Además, destacó que la exigencia en los entrenamientos es clave en su rendimiento: “Me exigen estar al nivel de los mejores y eso se nota luego”.
Por último, Manu Fernández quiso destacar el compañerismo dentro del vestuario, especialmente con otros porteros como David Gil: “Le deseé la mayor suerte cuando jugó y él ha hecho lo mismo conmigo”. Un respaldo mutuo que, según explicó, ha sido fundamental en su crecimiento y en afrontar con éxito una oportunidad tan señalada.


