El técnico del CDA Navalcarnero defendió el planteamiento del su equipo a pesar de caer ante el Recreativo en las semifinales de la Copa Federación. Destacó la superioridad de su equipo en la primera mitad y lamentó que el empate albiazul cambiara el rumbo de una eliminatoria que acabó decidiéndose en los penaltis.
El CDA Navalcarnero se quedó a las puertas de la final de la Copa Federación después de llevar al Recreativo de Huelva al límite en el Nuevo Colombino. Los madrileños firmaron una primera mitad de gran nivel, puso en dificultades al Decano y dispuso de argumentos para llevarse la eliminatoria, pero terminó cediendo desde los once metros tras el empate a dos al término del tiempo reglamentario y la prórroga.
Pese a la eliminación, el entrenador del conjunto visitante, defendió el trabajo realizado por sus futbolistas y reivindicó una propuesta que estuvo cerca de conducirles a la final: «El planteamiento no lo hace malo el resultado. Era lo que teníamos que hacer», afirmó en rueda de prensa, dejando claro que no considera que el desenlace deba empañar el rendimiento ofrecido por su equipo.
Superioridad rotunda en el primer tiempo
El Navalcarnero fue capaz de incomodar al Recreativo desde el inicio y encontró en el ataque posicional una de sus principales armas para imponerse durante la primera mitad. Zárate destacó el nivel mostrado por sus jugadores en ese tramo del encuentro, en el que consiguieron ejecutar buena parte de lo trabajado durante la preparación de la semifinal: «Ha tenido de todo. Primera parte con un juego nuestro muy bueno, siendo superiores en el ataque posicional», explicó el técnico madrileño al analizar el desarrollo del partido.
La idea del conjunto visitante pasaba por aprovechar su buen rendimiento ofensivo para adquirir ventaja y, posteriormente, protegerla mediante un bloque defensivo más bajo. A partir de ahí, el objetivo era encontrar espacios a la espalda de la defensa albiazul para sentenciar el encuentro al contragolpe: «Pensábamos que íbamos a defender y matar en las contras», reconoció.
Sin embargo, el Recreativo consiguió responder y restablecer la igualdad, alterando los planes del Navalcarnero. El equipo madrileño perdió la oportunidad de cerrar la eliminatoria durante los minutos en los que había conseguido poner contra las cuerdas al Decano y tuvo que afrontar una recta final mucho más abierta.
Eliminatoria de máxima igualdad, que se decidió por una línea milimétrica
Zárate lamentó que su equipo no pudiera mantener la ventaja y destacó lo estrecho que fue el margen entre alcanzar la final y quedarse eliminado. El empate del Recreativo modificó el escenario de una semifinal en la que el Navalcarnero había demostrado capacidad para competir y generar dificultades al conjunto onubense: «Esa línea tan fina entre poder haber ganado el partido y a los pocos minutos después nos han empatado», señaló el entrenador, que incidió en cómo un detalle puede cambiar por completo la dinámica de un encuentro de estas características.
El técnico también reconoció la importancia del factor ambiental en la prórroga, con el Nuevo Colombino empujando a los albiazules hacia la remontada: «La inercia a veces es que en esa prórroga el Recre con su gente aquí nos pudiese haber arrollado», admitió.
Pese a ello, valoró la capacidad de sus futbolistas para resistir el empuje local y mantener sus opciones hasta el desenlace: «Creo que también hemos sabido jugar esos minutos», añadió, destacando la respuesta de un equipo que no se vino abajo después de que el Recreativo lograra empatar.
Planteamiento adaptado a las virtudes de su equipo: velocidad en las transiciones y mantener bloque bajo para defender el resultado
El entrenador del Navalcarnero defendió que la estrategia utilizada en Huelva respondía a las características de su plantilla y a las fortalezas que el cuerpo técnico identifica en sus futbolistas. Por ello, consideró que el resultado no debía servir para cuestionar una propuesta que estuvo cerca de darles el pase a la final: «Conozco a mis jugadores, conozco lo que trabajamos, conozco en lo que son buenos y son buenos en cómo defendemos», argumentó Zárate, que insistió en la importancia de adaptar el planteamiento a las cualidades del grupo.
En esa línea, explicó que el plan pasaba por resistir el empuje del Recreativo, defender en bloque bajo y aprovechar las transiciones para cerrar el encuentro: «Si hubiésemos, como te he dicho, aguantado el arreón, defender bien en bloque bajo y matar el partido en la contra, hubiésemos salido por la puerta grande», afirmó.
La eliminación no cambia, por tanto, la valoración que el técnico hace de la propuesta de su equipo. El Navalcarnero dispuso de opciones para conseguir la clasificación y obligó al Recreativo a prolongar el esfuerzo hasta la tanda de penaltis, aunque finalmente no pudo culminar su actuación con el premio de la final.
Los penaltis decidieron un partido vibrante con dos equipos volcados
Después de que el empate persistiera durante el tiempo reglamentario y la prórroga, la clasificación se decidió desde los once metros. El Recreativo estuvo más acertado en la tanda y se impuso por 5-3, poniendo fin a las aspiraciones del conjunto madrileño.
El entrenador del equipo madrileño describió la prórroga como un tramo en el que ambos equipos compitieron con más corazón que claridad: «Y bueno, ya la prórroga con más corazón los dos equipos y bueno, no ha podido ser», resumió.
El preparador también reflexionó sobre la naturaleza de las tandas de penaltis, reconociendo que se trata de una faceta que se trabaja, aunque presenta diferencias respecto al desarrollo habitual del juego: «Se trabajan, pero creo que desde un contexto más irreal que el juego», apuntó.
De esta forma, el Navalcarnero se quedó sin la posibilidad de disputar la final, que enfrentará al Recreativo con el Sestao River en tierras vascas. La tanda terminó decantando una eliminatoria que, por el desarrollo del encuentro, mantuvo la incertidumbre hasta el final.
Foto: Álvaro Contreras



