El Juez Disciplinario Único castiga al delantero del Recreativo con dos encuentros de suspensión por su forcejeo durante el duelo ante el Atlético Antoniano. La sanción le impedirá estar tanto con el primer equipo como con el Atlético Onubense, que pierde a una de sus principales referencias ofensivas.
David Pecellín no podrá estar disponible durante las dos próximas jornadas. El Juez Disciplinario Único para competiciones no profesionales ha impuesto dos partidos de suspensión al delantero del Recreativo de Huelva como consecuencia de su acción durante el encuentro frente al Atlético Antoniano, disputado en el Nuevo Colombino y que terminó con una contundente victoria albiazul.
La resolución disciplinaria supone un contratiempo para la planificación deportiva del Decano, pero también para el Atlético Onubense. Pecellín venía formando parte de la dinámica del primer equipo y había entrado en las convocatorias de Jesús Galván, que estaba contando con el atacante como una de las alternativas para completar sus opciones ofensivas. Sin embargo, el castigo le impedirá participar con cualquiera de los dos conjuntos durante este periodo.
La sanción adquiere especial relevancia por las circunstancias que atraviesa el primer plantel: la disponibilidad de delanteros se ha visto condicionada por las bajas y los problemas físicos que han afectado a la parcela ofensiva, por lo que disponer de Pecellín suponía una posibilidad más para el cuerpo técnico. Su ausencia reduce todavía más las alternativas con las que puede contar Galván para confeccionar sus convocatorias y afrontar los próximos compromisos.
Al mismo tiempo, Jesús Ortiz también tendrá que reorganizar su ataque en el filial: Pecellín es una de las referencias ofensivas del Atlético Onubense y su participación resulta importante dentro del equipo, por lo que perderlo durante dos jornadas representa una baja considerable para el segundo conjunto recreativista.
El organismo federativo encuadra los hechos en el artículo 130.2 del Código Disciplinario de la RFEF, relativo a la violencia en el juego cuando esta se produce al margen de la acción futbolística y sin posibilidad de disputar el balón. Este precepto contempla una suspensión de entre dos y tres encuentros, por lo que la resolución impone a Pecellín el castigo mínimo previsto para este tipo de conducta.
La resolución recoge expresamente que el futbolista se produjo de manera violenta al margen del juego, sin encontrarse en disposición de disputar el balón o con el juego detenido. Además de los dos encuentros de suspensión, contempla la correspondiente multa accesoria en aplicación del artículo 52 del Código Disciplinario.
De esta manera, el Recreativo pierde una alternativa que había ido ganando protagonismo en los últimos días y el Atlético Onubense tendrá que afrontar sus próximos compromisos sin uno de sus principales argumentos en ataque. Un castigo que llega en un momento especialmente inoportuno para los intereses albiazules, con las necesidades del primer equipo en la parcela ofensiva y la importancia de Pecellín dentro del filial.
Foto: Álvaro Contreras



