La expulsión del lateral Rober Correa en el minuto 35, tras un golpe con el brazo en la cabeza de un rival, fue una de las jugadas claves del Recre–Extremadura, que finalizó con victoria recreativista por 3-1.
El partido entre el Recreativo de Huelva y el CD Extremadura, disputado este domingo por la mañana en el Nuevo Colombino, dejó una jugada por la expulsión de Rober Correa en el minuto 35 de partido. El lateral del conjunto extremeño vio la tarjeta roja directa tras una acción ocurrida durante la ejecución de un balón parado.
Según recoge el acta arbitral, el colegiado expulsó a Rober Correa “por golpear con el brazo en la cabeza de un contrario con uso de fuerza excesiva, estando el balón en juego y no en disputa”, en una acción protagonizada junto a Bonaque dentro del área.
La acción del lateral podría suponerle una sanción de varios partidos.
El reglamento arbitral es claro ante estos casos: cuando un jugador es expulsado por usar fuerza excesiva o golpear a un adversario, especialmente en la cabeza o cara y sin disputar el balón, se trata de conducta violenta o falta grave, que obliga a la expulsión directa y sanción posterior.
La RFEF no marca automáticamente un número fijo de partidos para cada expulsión: el castigo se decide en función del motivo de la tarjeta reflejado en el acta por el árbitro del partido y de los criterios del Código Disciplinario aplicable.
En casos concretos de acciones violentas o uso de fuerza excesiva sin balón en disputa, la sanción en categorías federativas suele situarse en torno a 2–4 partidos como referencia habitual, aunque el Comité de Competición deberá evaluar todo detalladamente y dar una resolución.
La expulsión dejó al CD Extremadura con un jugador menos durante más de una hora de partido, circunstancia que condicionó el desarrollo del encuentro e hizo que el Recre se hiciera con el control absoluto de posesión y ocasiones en el Nuevo Colombino.



