El presidente del Recreativo de Huelva expresa su malestar por las decisiones arbitrales de las últimas jornadas, especialmente tras el empate en Almendralejo, y considera que han tenido un impacto directo en la clasificación del equipo.
El presidente del Recreativo de Huelva, Adrián Fernández-Romero, en una entrevista realizada por el periodista Fran Barbosa en Ser Deportivos Huelva dejó un mensaje claro y contundente desde la cúpula del Decano: el club ha dicho basta a las actuaciones arbitrales desfavorables. Tras la derrota del pasado fin de semana en Almendralejo, marcado por una acción arbitral en los últimos minutos, el dirigente no pudo contener su enfado.
“Es una mezcla de tristeza, de impotencia y de enfado”, resumió el máximo mandatario, que insistió en que el problema no es puntual: “La situación que hemos vivido el domingo, y que venimos arrastrando jornada tras jornada, genera una frustración tremenda, porque es algo que escapa a nuestro control”.
El presidente va más allá al señalar un patrón continuado: “Hacemos el partido perfecto, nunca ganamos, porque la balanza arbitral siempre se está inclinando en nuestra contra”. Una afirmación que respalda con datos: “Desde que llegó Arzu no se le ha pitado ni un solo penalti. Eso es un dato”.
La jugada clave en Almendralejo centra buena parte de su argumentación. Adrián Fernández denunció que “si te pitan una falta que no es en el 85 o el 86, eso es querer dejar al club abajo”. Y recalca la gravedad del momento: “Una falta que no existió cambió el partido… y nos ha sacado del playoff”.
En ese sentido, insiste en que no se trata solo de errores humanos aislados, sino de una dinámica preocupante: “Los árbitros no pueden decidir los partidos y los están decidiendo en nuestro caso muchas veces ya”. Además, cuestiona la preparación de algunos colegiados: “No están preparados, no tienen la madurez ni la edad, y tienen una responsabilidad enorme”.
El dirigente también criticó la gestión del tiempo añadido y otras decisiones: “Dijo siete minutos, pero fueron nueve… no lo entiendo”. Y añade ejemplos concretos que, a su juicio, evidencian una falta de criterio uniforme: “La tarjeta amarilla de Paolo nada más empezar… y otras que no se sacan. Como esa, veinte mil”.
Pese a sus duras palabras, Fernández reconoció la parte de responsabilidad deportiva: “Si nosotros enchufamos las dos o tres que tenemos, esto sobra, no matamos los partidos”. Sin embargo, matiza que eso no puede justificar lo ocurrido: “Lo que no pueden es volcar la balanza los árbitros”.
El presidente también rompe con la tradicional prudencia institucional y reconoce que el club ha cambiado de postura: “He estado callado todo este tiempo… pero ya no me puedo callar ni un minuto más”. Y advierte: “Lo voy a seguir denunciando abiertamente, no me voy a cansar”.
En cuanto a las posibles consecuencias, se mostró firme: “¿Que me van a arbitrar peor? Que hagan lo que consideren. Somos el Recreativo de Huelva y nos vamos a defender”. De hecho, confirma que el club ya ha presentado recurso por la sanción a Arzu.
Más allá del impacto inmediato, situó el problema en un plano estructural: “No es serio ni es profesional… cuando en mi empresa no soy profesional, me cuestan los resultados. Aquí debería constar también”.
Finalmente, el presidente subrayó que su intervención también responde a una responsabilidad con la afición: “Tiene que ver que lo hacemos privada y públicamente… se tiene que sentir respaldada”.




