El capitán del Decano, hundido tras la derrota de su equipo, calificó la derrota ante el Antoniano como el día más duro de su carrera, pidió disculpas a los aficionados y deja en el aire su continuidad en el club.

Antonio Domínguez, capitán del Recreativo de Huelva, compareció visiblemente afectado tras la derrota ante el Atlético Antoniano (2-0), un resultado que deja al equipo prácticamente sin opciones de play off de ascenso. El puntaumbrieño no escondió el golpe emocional y calificó el partido ante el Antoniano como «el día más duro de mi carrera», reflejando el impacto de un partido que marca un antes y un después en el futuro del club.
El onubense, una de las voces del vestuario, pidió perdón de forma reiterada a la afición: “Pido disculpas, entiendo perfectamente a la afición que nos hayan dado la espalda”, admitiendo que la respuesta de los seguidores, de dar la espalda al equipo, es consecuencia del rendimiento del equipo. El futbolista reconoció que el grupo no ha estado a la altura en momentos clave del curso: “No hemos estado a la altura en la temporada”, una autocrítica que resume el sentir interno del vestuario.
En su análisis del partido, el capitán explicó el punto de inflexión que supuso el inicio de la segunda mitad: “El primer gol nos ha hecho muchísimo daño”, señaló, recordando que el equipo había hablado en el descanso de la importancia de salir fuerte tras la reanudación. Sin embargo, la rápida llegada del segundo tanto terminó por descomponer al Recre: “De ahí es cuando el equipo ha desaparecido, ha sido más corazón que cabeza”, una reflexión que evidencia la falta de reacción tras el golpe local.
Más allá del análisis deportivo, las declaraciones del futbolista dejaron entrever un posible cambio de ciclo a nivel personal. El capitán fue claro al plantear su futuro: “Quizás hay que dar un paso al lado”, deslizando la posibilidad de apartarse si eso beneficia al club. Aun así, reafirmó su compromiso con la entidad: “Amo el club, amo el Recre”, dejando claro que cualquier decisión estará marcada por ese vínculo.
El jugador también trasladó el sentir colectivo del vestuario, describiendo un ambiente de profunda tristeza: “Se nos ha escapado, no hemos estado a la altura… es un día muy triste”. Incluso llegó a comparar este golpe con momentos anteriores, asegurando que “ni el descenso del año pasado fue tan triste como el partido de hoy”, lo que subraya la magnitud del impacto anímico.
Con el objetivo del playoff prácticamente descartado, el Recreativo de Huelva afronta ahora el final de temporada en medio de la autocrítica y la incertidumbre, con la figura de su capitán simbolizando el dolor de un equipo que no ha cumplido las expectativas.
Fotos: Fran Rodríguez



