El arbitraje del balear estuvo marcado por una acción muy dudosa: el penalti y la roja directa a Roan Riera antes del descanso cambió el rumbo del partido y el Recreativo se encontró con una decisión arbitral muy reprochable.

La eliminación del Recreativo de Huelva ante el Rayo Vallecano en la primera ronda de la Copa del Rey dejó mucho más que un resultado ajustado. En una noche en la que el Decano llevó al límite a un rival de Primera División, el arbitraje de Mateo Busquets Ferrer adquirió un papel protagonista por una acción que marcó el desarrollo del partido: la expulsión de Roan Riera junto al penalti que permitió empatar al conjunto madrileño y, ya en la prórroga, la roja a Florian Lejeune acompañada de otra pena máxima, esta vez a favor de los onubenses.
El colegiado balear tuvo que intervenir en dos acciones que modificaron el escenario competitivo de la eliminatoria. La primera dejó al Recreativo en inferioridad numérica durante buena parte del encuentro; la segunda devolvió la esperanza a los locales cuando el Rayo parecía tener la clasificación encarrilada.
Un penalti más que dudoso cambió el rumbo del partido
El primer episodio determinante llegó en el tramo final de la primera mitad. El Recreativo se había adelantado en el minuto 23 gracias a un gran gol de Ale Marín y sostenía su ventaja ante un Rayo que buscaba el empate. Sin embargo, cuando el descanso se acercaba, una acción dentro del área local cambió por completo el encuentro.
Marash Kumbulla recibió un balón que le permitía encarar una situación clara de gol y, durante la acción, Roan Riera intervino sobre el central rayista. Con las imágenes de la televisión se puede ver que el contacto existe, pero mínimo, como para señalar una pena máxima. Busquets Ferrer señaló penalti y mostró la tarjeta roja directa al defensor del Decano al considerar que había impedido una ocasión manifiesta de gol y ser el último hombre.
Alemão transformó la pena máxima y puso el empate. La decisión tuvo un doble efecto: el Rayo consiguió igualar el marcador antes del descanso y el Recreativo tuvo que afrontar toda la segunda mitad con diez futbolistas.
La expulsión generó protestas en el Nuevo Colombino y se convirtió en una de las acciones más discutidas de la noche entre el recreativismo. La cuestión no se limita a la existencia del contacto, sino también a la valoración disciplinaria de la jugada.
En cualquier caso, la consecuencia deportiva fue evidente: Jesús Galván tuvo que reorganizar el equipo, ajustar las ayudas defensivas y reducir sus posibilidades de mantener la presión y la presencia ofensiva mostradas durante el inicio. El Decano pasó de defender una ventaja ante un Primera División a tener que resistir durante más de 75 minutos en inferioridad numérica.
Resistencia ante las adversidades y forzar la prórroga
Pese a ese contratiempo, el conjunto onubense no se descompuso. El Rayo incrementó su presencia ofensiva y acumuló ocasiones, pero se encontró con un Recreativo solidario en defensa y con las intervenciones de Fernando Padilla, que sostuvo a su equipo en varios momentos comprometidos.
La eliminatoria llegó a la prórroga con el 1-1, un desenlace que reflejaba la resistencia del Decano después de jugar buena parte del encuentro con uno menos. Sin embargo, el tiempo extra terminó inclinando la balanza a favor de los visitantes: Alemão adelantó al Rayo en el minuto 97 y Jorge de Frutos amplió la diferencia apenas dos minutos después.
La actuación de Busquets Ferrer quedó marcada por esas dos jugadas, tanto por su impacto en el marcador como por sus consecuencias tácticas. La expulsión de Roan Riera obligó al Recreativo a competir en inferioridad durante gran parte del choque; la de Lejeune permitió al equipo de Galván recuperar efectivos relativos y reabrir una eliminatoria que parecía resuelta.
Ante la designación de un árbitro de la máxima categoría, que normalmente cuenta en sus partidos con sistema de videoarbitraje, ahora se abre el debate respecto a la confianza de los colegiados cuando deben afrontar un partido solo con la ayuda de sus asistentes. Lo que estuvo claro es que, ayer el Recreativo no recibió una correcta actuación arbitral.
Foto: Álvaro Contreras



