El técnico azulgrana destacó la semana de trabajo brutal de su equipo y avisó de la exigencia máxima ante un rival que ha mejorado de manera considerable tras la llegada de Arzu al banquillo.
El entrenador del CD Extremadura, David Rocha, compareció en rueda de prensa en la previa del encuentro ante el Recreativo de Huelva, correspondiente a la 31ª jornada del grupo IV de Segunda Federación, un duelo que definió como “de otra categoría” por el contexto competitivo, el momento de ambos equipos y el ambiente que se espera en las gradas.
El técnico puso en valor el estado anímico y de forma del vestuario, asegurando que el equipo llega en un momento óptimo tras “una semana de trabajo brutal” y con “muchas ganas de que llegue el domingo”. En este sentido, explicó que el nivel de los entrenamientos ha sido “altísimo”, lo que refuerza la confianza del grupo de cara a un choque exigente. No obstante, advirtió de la dificultad del rival, al que calificó como “un grandísimo equipo” que ha experimentado una mejora notable tras el cambio de entrenador.
Rocha incidió en la importancia de mantener la naturalidad durante la semana, evitando caer en un exceso de emocionalidad pese a la magnitud del partido: “No va a hacer falta motivarlos, ya la motivación la llevan con el propio partido”, afirmó, dejando claro que el contexto competitivo es suficiente estímulo para sus jugadores. De este modo, el cuerpo técnico ha optado por una preparación sin estridencias, centrada en mantener la línea de trabajo habitual.
Uno de los aspectos clave que subrayó el entrenador fue la situación clasificatoria del equipo, destacando que “nos hemos ganado ese derecho” de depender de sí mismos en este tramo final. Según explicó, esta circunstancia aporta “tranquilidad” y es consecuencia directa de la regularidad mostrada en las últimas jornadas, donde el equipo ha ofrecido una imagen “muy seria, muy solvente y muy estable”. Para Rocha, este equilibrio es fundamental en partidos donde “las emociones pueden jugar mala pasada”.
Pese a ello, el técnico no rebajó el nivel de exigencia: “Sabemos que todavía podemos mejorar”, apuntó, insistiendo en la necesidad de evolucionar en cada jornada y no conformarse con lo realizado hasta ahora. En un contexto de máxima igualdad, considera imprescindible “seguir con esa línea de mejorar cada día” para alcanzar los objetivos.
El partido también tendrá un componente especial en las gradas, con presencia de afición visitante, algo que para Rocha “le da un tinte diferente al partido”. Sin embargo, quiso poner el foco en la afición local y en el valor del momento que vive el club, recordando que hace apenas tres años el equipo competía en categorías regionales. Ahora, en cambio, el Extremadura pelea por acercarse al fútbol profesional, un salto que el técnico considera digno de “darle ese tinte épico” y de ser reconocido por los aficionados.
En cuanto al rival, el entrenador cacereño restó importancia al precedente de la primera vuelta y aseguró que “ni mucho menos” existe una gran diferencia entre ambos equipos. Argumentó que aquel encuentro estuvo condicionado por una expulsión y que, desde entonces, tanto el Recre como el Extremadura han evolucionado: “La igualdad entre las dos plantillas es máxima”, señaló, destacando además el potencial de un rival diseñado para luchar por el campeonato.
David Rocha también elogió a Arzu, al que conoce de etapas anteriores, afirmando que “su equipo juega de maravilla” y anticipando un partido “muy complicado”. Aun así, mostró plena confianza en los suyos: “Tenemos mucha confianza de que hacemos cosas bien y que le podemos plantear un partido difícil también a ellos”.
En el capítulo de bajas, confirmó la ausencia de Ángel Cano, una pieza clave que “había jugado todos los partidos” y estaba a “grandísimo nivel”. Pese a ello, se mostró tranquilo y fiel a su filosofía: “De los que no están no nos acordamos”, confiando en que su sustituto estará a la altura.
Por último, el preparador valoró la sanción a Aitor García, calificándola de “excesiva” al considerar que perderse tres partidos por esa acción “no es acorde a la infracción”. Aunque reconoció que esta circunstancia beneficia indirectamente a su equipo, quiso mostrarse coherente con su postura y enviar ánimo al jugador albiazul.
Foto: CD Extremadura



