A poco más de un mes para el inicio de la pretemporada, el Decano continúa sin director deportivo, sin entrenador y sin una hoja de ruta definida tras una temporada que terminó en fracaso deportivo.
La temporada terminó hace exactamente un mes. Treinta días después de que el Recreativo de Huelva pusiera punto final a un curso marcado por el fracaso de no alcanzar siquiera los puestos de play-off, el panorama sigue prácticamente congelado.
El calendario avanza, la pretemporada se acerca y la sensación entre buena parte del recreativismo es de incertidumbre. A comienzos de junio, el Recreativo de Huelva sigue sin director deportivo, sin entrenador y sin haber presentado públicamente las líneas maestras de un proyecto que debería estar ya tomando forma.
Hasta la fecha, los únicos movimientos conocidos han sido la salida de Roberto Ríos como director deportivo, la decisión de no renovar a Arzu, la marcha de Antonio Domínguez y la renovación de Juan Almeida. Poco más. Demasiado poco para un club obligado a reaccionar después de una campaña que quedó muy lejos de las expectativas generadas.
Pero más allá de la ausencia de fichajes o anuncios, la gran duda que se ha instalado entre los aficionados tiene que ver con el proceso de toma de decisiones: ¿Quién está diseñando realmente el nuevo Recre? ¿Quién ha decidido las primeras medidas deportivas adoptadas hasta ahora? ¿Y quién decidirá el perfil del próximo director deportivo y del futuro entrenador?
Son preguntas que siguen sin respuesta oficial mientras el mercado continúa avanzando. Durante las últimas semanas han aparecido nombres para la dirección deportiva y el banquillo, algunas operaciones se han enfriado y otras ni siquiera han llegado a concretarse. Entretanto, otros clubes de la categoría ya trabajan activamente en la planificación de sus plantillas para la próxima temporada.
El problema para el Recreativo de Huelva no es únicamente el retraso. También lo es la sensación de improvisación que percibe una afición que esperaba una reacción inmediata tras el varapalo deportivo del último curso. Después de una temporada que obligaba a una profunda reflexión interna, muchos seguidores confiaban en encontrar a estas alturas una estructura deportiva definida y una estrategia clara de reconstrucción.
Sin embargo, el mes de mayo ha transcurrido sin apenas novedades. Y mientras el reloj sigue corriendo, la preocupación crece entre un recreativismo que observa cómo se reduce la ventaja que tenía el club para preparar el nuevo proyecto.
Porque el tiempo no se detiene: los rivales ya se mueven, los mercados comienzan a activarse y la cuenta atrás para el inicio de la pretemporada ya está en marcha.
Foto: Fran Rodríguez



