El nuevo director deportivo del Decano afronta su regreso al club de su vida con fuerza y muchísima ilusión, convencido de que el Recreativo está en un proceso de crecimiento y con la responsabilidad de construir una estructura deportiva profesional y un equipo que vuelva a identificarse con su afición.
Luci Martín vuelve a la que fue su casa. Esta vez no lo hará como futbolista, sino desde los despachos y con la responsabilidad de dirigir la parcela deportiva de la entidad albiazul. El nuevo director deportivo no ocultó la carga emocional que supone su regreso al Decano: “Después de 17 o 18 años de profesional dando vueltas por ahí como entrenador, más años de futbolista, os puedo decir que es un paso que lo he pensado mucho”, explicó. Para Luci, asumir este cargo significa afrontar “una de las máximas responsabilidades” de su trayectoria por la exigencia que rodea al club y, especialmente, porque se trata de “mi casa y mi escudo”.
Su llegada, además, viene acompañada de una enorme motivación: “No os podéis imaginar con las ganas y la ilusión que vengo, con la fuerza”, aseguró. El onubense definió su incorporación como “uno de los pasos más importantes de mi carrera” y se mostró “súper emocionado de empezar un nuevo proyecto”.
Uno de los aspectos que más sorprendió al nuevo responsable deportivo en sus primeros días de trabajo ha sido la evolución interna de la entidad. Luci reconoció que aceptó el cargo sin conocer en profundidad la estructura que se estaba construyendo, aunque sí con unas condiciones que le convencieron. Sin embargo, su percepción cambió al comenzar a trabajar desde dentro.
“Yo vine pensando en qué tenía que montar y, sin embargo, ya está”, afirmó. En su opinión, el Recre está creciendo gracias a una apuesta que va más allá de lo económico: “No solamente hay una inversión económica, sino una inversión de personal, de gente cualificada y es lo que me estoy encontrando”, señaló, destacando el trabajo que se viene realizando en silencio en la entidad.
En cuanto a su forma de trabajar, Luci dejó claro que su llegada estaba condicionada a tener capacidad de decisión dentro del área deportiva: “La parcela deportiva era una de mis exigencias, en la que yo pudiera tomar la decisión, en la que yo fuera responsable y en la que toda la parte deportiva cayera sobre mí”, explicó.
Eso sí, quiso remarcar que la dirección deportiva trabajará de manera coordinada con la propiedad y la institución, informando de cada paso que se dé. Donde sí marcó una línea roja fue en las decisiones puramente deportivas: “Si me preguntáis si me van a imponer entrenador o jugadores, ahí no”. Una autonomía que considera imprescindible para asumir las responsabilidades del cargo.
Ese nuevo modelo también estará basado en rodearse de profesionales especializados. Luci reconoció que el paso a la dirección deportiva ha sido meditado durante los últimos años y que incluso su entorno le fue orientando hacia ese camino: “Mi gran pregunta era: ‘Luci, ¿estás preparado?’. Y me respondí que sí, que me ha llegado el momento y estoy preparado”, confesó.
El nuevo director deportivo explicó que conoce sus fortalezas y aquello en lo que necesita apoyo: “Sé las cosas que me faltan, entonces necesito un grupo de trabajo”, comentó. De hecho, aseguró que una de las diferencias respecto a conversaciones anteriores con el club fue precisamente la posibilidad de crear una estructura a su alrededor: “Este año el presi me lo ha facilitado todo tanto en crear un grupo de trabajo que actualmente ya tengo lo que quiero”.

En lo deportivo, su idea pasa por formar un equipo con una identidad reconocible y preparado para competir en una categoría exigente. Tras seguir de cerca al Recreativo durante las últimas temporadas, entiende que el primer paso es que los jugadores asuman el peso del escudo que defienden.
“Tenemos que ser conscientes de que somos el Recreativo, que tenemos el escudo en el pecho y que todos los equipos que vienen aquí quieren ganarnos”, manifestó. Desde ese análisis buscará tanto al entrenador, que desveló será Jesús Galván, como a los futbolistas que conformen la plantilla.
Su modelo de equipo también quedó perfectamente definido durante la comparecencia: “Tengo claro lo que quiero: un equipo competitivo, un equipo que tenga patas”, explicó. Con esa expresión se refiere a un conjunto que “corra, que sea agresivo con balón y sin balón y que sepa manejar los momentos del juego”.
Pero más allá del rendimiento deportivo, Luci quiere recuperar un sentimiento que él mismo vivió durante su etapa como jugador: “No solamente es dirigirlo desde una dirección deportiva fría, sino saber que el Recreativo es una familia y desde la familia construir un equipo”, expresó, recordando la huella que le dejaron sus años en el club.
Esa conexión con la grada será uno de los pilares de su proyecto: “Quiero transmitirle a nuestra afición lo que yo creo que es el Recreativo, lo que he sentido y lo que siento cada día que me siento ahí en mi abono”, afirmó. Por ello, el objetivo es crear un equipo que represente a la ciudad más allá de los resultados.
“Queremos que nuestra afición, cada vez que venga aquí, aunque perdamos, se vaya orgullosa de que su equipo lo ha dado todo”, concluyó Luci Martín, que inicia una nueva etapa en el Decano con dos años de contrato y con la responsabilidad de convertir su sentimiento por el club en una nueva hoja de ruta deportiva.



