José María Salmerón regresa al Nuevo Colombino al frente del Almería B con respeto máximo al Decano y con fe puesta en su joven plantilla. El técnico almeriense elogió el potencial del Decano y apeló a la energía de su filial para competir este fin de semana.
José María Salmerón volverá este domingo a un lugar que siente como propio: el Nuevo Colombino. El actual entrenador de la UD Almería B visitará Huelva para medirse al Decano, club al que dirigió y por el que no esconde su cariño. En una entrevista realizada por el periodista Fran Barbosa en Ser Deportivos Huelva, el técnico habló con claridad acerca de la situación del filial almeriense, el crecimiento de estos equipos y el potencial del Decano en la lucha por el ascenso.

Salmerón aterrizó en el banquillo rojiblanco con el curso ya torcido: “Cogimos el equipo con nueve partidos y habían perdido ocho consecutivos”, recordó, describiendo un contexto de máxima dificultad. Aun así, aceptó el reto por convicción personal y profesional: “Soy un enamorado del fútbol y de mi trabajo, y hay que estar siempre en el verde”.
El técnico almeriense explicó que su principal misión es formar y competir a partes iguales: “Intentando que los chicos jóvenes tengan toda la máxima información, trabajando mucho, sufriendo mucho”, señaló, subrayando la complejidad de revertir dinámicas negativas con una plantilla tan joven. Esa juventud, precisamente, es arma de doble filo: “Son chicos con mucha energía, pero la experiencia se nota. Se te puede ir un partido como a nosotros se nos ha ido en el minuto noventa y seis”.
No en vano, el filial ha dejado escapar puntos clave en los instantes finales, algo que Salmerón asume como parte del proceso de maduración: “Con equipos con mayor veteranía es mucho más complicado que pasen esas situaciones”, argumentó, evidenciando que la formación competitiva también implica aprender a gestionar cierres de partido.
Sobre el Recre, el preparador fue claro elogiando al conjunto recreativista. Considera que el club onubense está diseñado para pelear por el salto de categoría: “Es un equipo hecho para ascender y que encima se está reforzando a unos niveles muy altos”, afirmó. Para Salmerón, el inicio irregular no altera el destino final del Decano: “Estoy convencido de que en el transcurso del tiempo el Recre iría a su espacio, que es pelear por el ascenso”.
El entrenador valoró positivamente los refuerzos invernales, destacando que amplían el fondo de armario de una plantilla ya potente: “El Recre es capaz de mantener durante todo el partido un nivel muy alto porque los cambios son jugadores parecidos a los que están en el campo”, explicó, incidiendo en la profundidad como factor diferencial en una categoría tan igualada.
Pese a la dificultad del rival, el Almería B no renuncia a competir: “Estamos convencidos de que somos capaces de ganar a cualquiera”, advirtió Salmerón, que apelará a la intensidad y a la confianza para plantar cara a uno de los gallitos del grupo.
Más allá de lo deportivo, el duelo tendrá una fuerte carga emocional para el técnico almeriense: “Huelva siempre será mi casa”, confesó. “Ir al Colombino me trae gratos recuerdos. Le deseo siempre lo mejor al Recre, que esté en la máxima categoría, porque le tengo un cariño especial por la ciudad, por la afición y por todo lo que tiene”.
El domingo, sin embargo, los sentimientos quedarán a un lado durante noventa minutos. Salmerón vuelve al Colombino con gratos recuerdos pero también con la firme intención de competir hasta el final para conseguir la salvación de la cantera almeriense.
Fotos: Fran Rodríguez / UD Almería



