Se cumplen 23 años del sueño copero del Recreativo en Elche

El Decano alcanzó por primera y única vez la final de la Copa del Rey, un hito imborrable para la afición albiazul pese a la derrota ante el Mallorca en Elche.

El 28 de junio de 2003 quedó grabado para siempre en la historia del Recreativo de Huelva. El Decano del fútbol español disputó la primera final de la Copa del Rey de sus 113 años de historia, culminando una de las gestas más recordadas por el recreativismo y llevando el nombre de Huelva al escaparate del fútbol nacional.

El conjunto dirigido por Lucas Alcaraz firmó un recorrido inolvidable en el torneo del KO, eliminando a rivales de entidad, entre ellos Real Betis, Atlético de Madrid y Osasuna y demostrando un carácter competitivo que ilusionó a toda una provincia. Miles de aficionados albiazules, en torno a los 15.000 recreativistas, se desplazaron hasta Elche para teñir de blanco y azul las gradas del estadio Martínez Valero en una cita que trascendió lo deportivo.

El camino del Decano hasta llegar a la final del Martínez Valero

El camino del Recreativo de Huelva hacia la final de la Copa del Rey de 2003 comenzó con una trabajada victoria ante el Villanueva CF, al que superó por 1-2 a domicilio en treintaidosavos de final. En la siguiente ronda, el Decano volvió a demostrar su competitividad imponiéndose a la UD Almería (0-1) en los Juegos Mediterráneos, un triunfo ajustado que le permitió seguir alimentando el sueño copero.

Tras empatar sin goles en el Benito Villamarín, el Recreativo hizo valer el Nuevo Colombino y venció por 1-0 en la vuelta gracias a un gol de Raúl Molina en el minuto 83, firmando una eliminación histórica ante uno de los equipos más potentes del fútbol español.

Un magistral lanzamiento de falta de Emilio Viqueira dio la victoria en Huelva (1-0), mientras que el empate sin goles en el Vicente Calderón certificó el pase a semifinales y desató la ilusión de toda la afición recreativista.

El Decano derrotó 2-0 a Osasuna en el Nuevo Colombino, pero cayó por el mismo resultado en El Sadar. Cuando el sueño parecía escaparse, el equipo onubense encontró el premio en la prórroga: Xisco marcó el gol que dejó el global en 3-3 y, gracias al valor doble de los tantos fuera de casa, clasificó al Recreativo para la primera final de la Copa del Rey de su historia.

Enfrente esperaba un sólido Mallorca, entrenado por Gregorio Manzano y con futbolistas como Samuel Eto’o, que terminó imponiéndose para levantar el título (3-0). El marcador, sin embargo, no empañó una temporada histórica para el Recreativo, que apenas unas semanas antes había certificado la permanencia en Primera División tras su regreso a la máxima categoría.

Aquella final representó mucho más que un partido: fue la confirmación del crecimiento de un club centenario que, desde la humildad y el esfuerzo, fue capaz de competir con los grandes del fútbol español y escribir una de las páginas más brillantes de su trayectoria.

Más de dos décadas después, el recuerdo de aquella tarde sigue vivo entre la afición recreativista. La imagen del Decano disputando una final de la Copa del Rey permanece como un símbolo de orgullo, identidad y pertenencia para varias generaciones de seguidores que continúan soñando con volver a vivir una gesta similar.

Foto: Panenka

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